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Proyecto de Acuerdo 001 de 2018 Concejo de Bogotá, D.C.

Fecha de Expedición:
--/ 00/2018
Fecha de Entrada en Vigencia:
Medio de Publicación:
La Secretaría Jurídica Distrital aclara que la información aquí contenida tiene exclusivamente carácter informativo, su vigencia está sujeta al análisis y competencias que determine la Ley o los reglamentos. Los contenidos están en permanente actualización.


 
 

MEMORANDO

PROYECTO DE ACUERDO No.   001    DE   2018

Ver Acuerdo Distrital 709 de 2018 Concejo de Bogotá, D.C. 

“Por el cual se fomenta y promueve el Turismo Naranja para garantizar el desarrollo cultural, económico y social de la ciudad y se dictan otras disposiciones”

 

 EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 

 OBJETO DEL PROYECTO

 

La iniciativa presentada a consideración de los honorables concejales, tiene por objeto fomentar y promover el Turismo Naranja para garantizar el desarrollo cultural, económico y social de la ciudad, en el marco de la Política Pública de Turismo (Acuerdo 305 de 2007), en concordancia con la Política Pública de Emprendimiento e Industrias Creativas de Bogotá, que se encuentra en formulación.

 

FUNDAMENTO CONSTITUCIONAL, LEGAL Y REGLAMENTARIO

 

Por disposición Constitucional, art. 1, Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general.

 

A su vez, el artículo 2, referido a los fines esenciales del Estado indica que éste, debe facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación; así como defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo.

 

Así mismo, el artículo 7, la carta magna establece que:

 

“ARTICULO  7. El Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana”

 

Disposición que busca ser refrendada con esta iniciativa, al igual que la contenida  en el artículo 72, que dispone que el patrimonio cultural de la Nación está bajo la protección del Estado.

En cuanto al marco legal, hago referencia específicamente a la Ley 1558 del 10 de julio de 2012, “Por la cual se modifica la Ley 300 de 1996 -Ley General de Turismo, la Ley 1101 de 2006 y se dictan otras disposiciones”, que en su artículo 2º, modificatorio del artículo 1 de la Ley 300 de 1996, en cuanto a la importancia de la industria turística que:

 

“Artículo 1°. Importancia de la industria turística. El turismo es una industria esencial para el desarrollo del país y en especial de las diferentes entidades territoriales y cumple una función social. Como industria que es, las tasas aplicables a los prestadores de servicios turísticos en materia impositiva, serán las que correspondan a la actividad industrial o comercial si le es más favorable. El Estado le dará especial protección en razón de su importancia para el desarrollo nacional.

 

Al mismo tiempo, la Ley 1834 de 2017, por la cual se fomenta la Economía Creativa, Ley Naranja. Con el trámite del presente proyecto de acuerdo se estaría dando cumplimiento a lo establecido en esta disposición normativa, ya que en su artículo 1 menciona que tiene como objeto “desarrollar, fomentar, incentivar y proteger las industrias creativas”, entendidas como “aquellas industrias que generan valor en razón de sus bienes y servicios, los cuales se fundamentan en la propiedad intelectual”. (subrayamos)

 

En el orden territorial, el Acuerdo 645 de 2016, el Plan de Desarrollo “Bogotá Mejor para Todos”,  el artículo 44  indica que, para fundamentar el desarrollo económico en la generación y uso del conocimiento,  y para mejorar la competitividad de la Ciudad Región, se debe mediante la consolidación del ecosistema de emprendimiento y de innovación, fortalecer las capacidades de los diferentes actores, logrando el  reconocimiento del desarrollo de la industria creativa y la economía naranja, lo cual permitirá que se dinamice la interacción pública y privada para el cumplimiento de objetivos comunes de la ciudad, con la utilización de las capacidades científicas y tecnológicas en dichos objetivos.

 

Por otro lado, el artículo 48 dispuso en el programa “Bogotá, ciudad inteligente” que se crearán los lineamientos para un entorno urbano económico y social adecuado para el desarrollo de las actividades de innovación que permitan posicionar a la ciudad internacionalmente.

 

A su vez el artículo 106, prevé la creación del Fondo Cuenta Distrital de Innovación, Tecnología e Industrias Creativas, como una cuenta especial sin personería jurídica. Indicando que su administración estará a cargo del Alcalde Mayor de Bogotá, D.C., quien definirá la entidad a la cual será asignada; mediante el cual se promoverá el desarrollo la innovación, nuevas tecnologías e industrias creativas.

 

Indica la norma descrita que para el de para el desarrollo de sus actividades se articulará con las redes de innovación y conocimiento públicas, privadas y académicas de la ciudad.

 

En cuanto a la competencia de la Corporación, esta se encuentra soportada en el artículo 12, en los siguientes términos:

ARTÍCULO. -  12. Atribuciones. Corresponde al Concejo Distrital, de conformidad con la Constitución y a la ley:

1.             Dictar las normas necesarias para garantizar el adecuado cumplimiento de las funciones y la eficiente prestación de los servicios a cargo del Distrito.

13. Regular la preservación y defensa del patrimonio cultural.

CONSIDERACIONES GENERALES

 

En el desarrollo de esta iniciativa, considero fundamental hacer referencia al orden nacional en donde, dentro de las Políticas Turísticas de la Nación, destaco las siguientes:[1]

 

ü    Política de Ecoturismo

ü    Política de mercadeo y promoción turística de Colombia

ü    Política de playas turísticas – Lineamientos Sectoriales

ü    Política de Turismo Cultural

ü    Política de Turismo de Naturaleza

ü    Política de Turismo Social

ü    Política de Turismo y Artesanías

ü    Política para el desarrollo del ecoturismo

Con base en lo anterior y teniendo en cuenta que la esencia de la presente iniciativa se orienta especialmente al Turismo Naranja de la ciudad, puedo afirmar que bajo los lineamientos del Ministerio de Industrita y Turismo, “éste esta referido al que se ocupa de la  identidad y desarrollo competitivo del patrimonio colombiano para el mundo, y el que resalta la potencialidad del turismo para articular procesos de identificación, valoración, competitividad, sostenibilidad y difusión del patrimonio cultural”.[2]

 

FUNDAMENTOS TEÓRICOS[3]

 

La inspiración, imaginación y talento son cualidades que desde siempre han acompañado a los seres humanos, con las cuales han logrado desarrollar sus ideas y que finalmente se transforman en productos. Es por esto que se puede decir que la Economía y/o Industria Cultural, nació al mismo tiempo que la humanidad.

 

Un primer acercamiento al tema lo tuvieron Max Horkheimer y Theodor W., miembros de la Escuela de Frankfurt[4], hablaron del término “Economía o Industria Cultural” en su colección de ensayos “Dialéctica de la Ilustración”, la cual fue compilada y editada entre los años 1944 y 1947. Posteriormente, en el año 2000, la Revista Bussines Week, introduce por primera vez el concepto de Economía Creativa.

 

En 2001 John Howkins sentó un antecedente importante para la naciente teoría de la Economía Naranja en su libro “The Creative Economy: How People Make Money from Ideas”. En 2008 la ONU emitió su primer informe sobre Economía Creativa, en el cual “describe a las industrias creativas como aquellas que se encuentran en la intersección entre el arte, la cultura, los negocios y la tecnología, y que comprenden el ciclo de creación, producción y distribución de bienes y servicios que utilizan capital intelectual como su insumo primario”.

 

En 2010 el British Council publicó un artículo titulado “La Economía Creativa”, dicho texto fue escrito por John Newbigin, asesor especial para el gobierno del Reino Unido, quien fue actor fundamental para legitimar y hacer necesaria la introducción de la idea de la Economía Creativa en las políticas públicas.

 

En el año 2013, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), publicó el libro “La Economía Naranja: una oportunidad infinita”, con el cual se concretó y aterrizó la idea de la Economía Naranja y dio forma a la llamada “Era de la Creatividad”.

 

UNA APROXIMACIÓN A LA ECONOMÍA NARANJA[5]

 

Las diferentes aproximaciones teóricas que tratan sobre este tema no logran dar una definición unificada y concreta al respecto, sin embargo, hay conceptos claves a la hora de hablar sobre él[6]: industrias creativas - industrias del ocio - industrias del entretenimiento - industrias de contenidos - industrias protegidas por el derecho de autor - economía cultural - economía creativa, son algunos de los “sinónimos” por medio de los cuales se puede estudiar la Economía Naranja.

 

En un inicio se fundamenta en lo desarrollado sobre Economía Creativa, en la cual los bienes y servicios están llenos de cultura y su valor se fundamenta en la Propiedad Intelectual; el comercio de estos productos se caracteriza por ser poco volátil y soportar mejor la crisis financiera global, a diferencia de productos como el petróleo, por ejemplo. Si se compara el crecimiento de los servicios y bienes naranja, se obtiene que los primeros crecen un 70% más rápido que los segundos y su forma de comercialización se realiza de mayor manera a través del internet.

 

A pesar del potencial que tiene este tipo de economía para generar ocupación y riqueza, especialmente para el sector poblacional más joven, actualmente se destaca su gran invisibilidad para el público en general y los gobiernos en particular, y su ausencia en la formulación y desarrollo de las políticas públicas y normativas.

¿Cómo explicar entonces esta realidad?:

 

·               No hay una delimitación y definición clara de los conceptos Cultura, Creatividad y Economía.

·               La relación entre economía y cultura no es evidente, y, por ende, las oportunidades que se derivan de esta son ampliamente desconocidas.

·               La cuantificación económica de las actividades culturales y creativas es un ejercicio reciente, por lo que las herramientas para hacerlo están en construcción y desarrollo.

·               La recolección y publicación sistemática de información al respecto es irregular y poco efectiva.

·               Hacen falta marcos prácticos para el diseño de políticas públicas que aprovechen las oportunidades de desarrollo social y económico.

·               La poca o nula participación por parte de los actores que deben involucrarse en este tipo de economía.

 

Partiendo de esta realidad, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), publicó el libro “La Economía Naranja: una oportunidad infinita” en el año 2013, con el cual pretendió brindar herramientas prácticas para la formulación de políticas públicas y normativas que logren sacar provecho a las actividades que hacen parte de la Economía Naranja, convirtiéndose en una fuente principal de información, la cual será base para el desarrollo de este texto[7].

 

El BID se toma como fuente primaria de información teniendo en cuenta que actualmente es referente en temas de inclusión social e igualdad, productividad e innovación, integración económica, capacidad institucional y Estado de Derecho. También, porque tiene dentro de sus prioridades: 1. Reducir la pobreza y la desigualdad social; 2. Abordar las necesidades de los países pequeños y vulnerables; 3. Promover el desarrollo a través del sector privado; 4. Abordar el cambio climático, energía renovable y sostenibilidad ambiental; y 5. Fomentar la cooperación e integración regional, temas todos, que trasversalmente, pretende desarrollar la Economía Naranja.

 

Es de destacar que el concepto de Economía Naranja como tal, ha sido desarrollado totalmente por el BID y por esta razón, el sustento teórico necesario para argumentar este Proyecto de Acuerdo.

 

¿QUÉ ES ECONOMÍA NARANJA?

 

Como ya se ha mencionado, actualmente no existe un concepto unificado respecto al término, esto se da por la dinámica de rápidos cambios que genera el terreno naranja y las oportunidades que se derivan de ellos, ya que ha sido necesario adaptar la definición a medida que estas se presentan. A pesar de esto, de las múltiples definiciones propuestas por las diferentes instituciones y entidades[8] se puede identificar una “zona común”, la cual es absolutamente necesaria para evitar su degradación y uso arbitrario. Dentro de esta zona se pueden resaltar tres características necesarias que se deben tener en cuenta al momento de desarrollar actividades con enfoque naranja:

 

1.             La materia prima son la creatividad, el arte y la cultura.

2.             Siempre se debe tener en cuenta su relación con los Derechos de Propiedad Intelectual, en especial, con los Derechos de Autor.

3.             Es fundamental tener en cuenta la cadena de valor creativa que se presenta en su desarrollo.

 

Considerando lo anterior, una definición práctica es la que contempla al “conjunto de actividades que de manera encadenada permiten que las ideas se transformen en bienes y servicios culturales, cuyo valor está determinado por su contenido de Propiedad Intelectual”. Este conjunto de actividades que menciona la definición, entiende a las Industrias Culturales como su razón de ser, considerando que son los “bienes y servicios que tradicionalmente se asocian con las políticas culturales, servicios creativos y deportes”, y que se clasifican en tres categorías: 1. Convencionales (Cine, TV, Radio, Fotografía, Libros, Revistas e Impresión), 2. Otros (Teatro, Danza, Ópera, Diseño, Ecoturismo y Turismo Cultural) y 3. Nuevos (Multimedia, Publicidad, Software, Videojuegos, Soporte de Medios).

 

Este “universo naranja” está compuesto por la Economía Cultural (actividades artísticas tradicionales y actividades relativas a la construcción de un patrimonio cultural y su transmisión) y las Industrias Creativas (Industrias Culturales convencionales y el grupo de Creaciones Funcionales, Nuevos Medios y Software). Para el desarrollo de estos sectores existen las Áreas de Soporte Para la Creatividad, que son los instrumentos que permiten “explotar” de manera eficiente y sostenible este universo:

 

·               Investigación, Desarrollo e Innovación Creativa y Cultural (I + D + i).

·               Formación técnica especializada en actividades creativas.

·               Gobernanza y Derechos de Propiedad Intelectual.

·               Educación profesional creativa.

 

Por medio de políticas y normas que influyan directamente en el desarrollo de estas Áreas, las instituciones y gobiernos pueden influenciar positivamente en el desarrollo de las actividades pertenecientes a la Economía Naranja, pues se le estaría dando a los creativos y a la cultura misma, herramientas para su desarrollo y aprovechamiento (social y económico).

 

Para el desarrollo de las mencionadas Áreas es importante tener en cuenta que dentro de la Economía Naranja se destacan tres grandes grupos de interés:

 

1.             Artes y Patrimonio: En este se encuentran las Artes Visuales, Escénicas, Espectáculos, Educación Artística y Cultural y el Turismo y Patrimonio Cultural Material e Inmaterial.

2.             Industrias Culturales Convencionales: Lo conforman las Editoriales, los Audiovisuales y la Fotografía.

3.             Creaciones Funcionales, Nuevos Medios y Software: Hacen parte el Diseño, el Software de Contenidos, Agencias de Noticias y otros servicios de información, Publicidad y la Moda.

 

Es de resaltar que dentro del ejercicio de definición del concepto que han realizado las diferentes entidades, brilla el antagonismo con el que se ha tratado la relación entre economía y cultura, impidiendo su asociatividad, siendo que, como se verá más adelante, tienen absoluta correspondencia.

Indica el BID, que la industria creativa, o "economía naranja", representa una fuente de empleo y crecimiento basada en el talento, la propiedad intelectual, la conectividad y la herencia cultural de nuestra región.[9]

Ahora bien, el gran potencial Bogotá en relación con el turismo se reflejan en que es el primer destino del país y quinto de Latinoamérica en turismo corporativo (WTA, 2014), es una de las ciudades con mayor oferta cultural gratuita en el mundo (OMT, 2015), se encuentra entre las 15 nuevas ciudades en el mundo con mayores oportunidades de inversión y negocios (Fortune Magazine), es uno de los 12 destinos turísticos del mundo (Forbes, 2017), tiene el primer aeropuerto de carga y el tercero en movimiento de pasajeros en Latinoamérica (SEOT, 2017), entre otros.

 

Uno de los aspectos más relevantes a mencionar es que la ciudad actualmente es el territorio que más turistas recibe en el país. Dentro de las estadísticas del Centro de Información Turística (CITUR), del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Bogotá encabeza los “Departamentos” de destino en Colombia, con 1.029.819 personas recibidas en el periodo comprendido entre los meses de enero y septiembre de 2017. Otro punto para mencionar es que la ciudad le aporta al PIB del país un 25,7%, reflejado en 73.000 Millones de Dólares, de los cuales el 66% provienen de la economía de servicios, la cual, claramente, tiene que ver con la Economía Naranja y la oportunidad de potenciar su capacidad de generar empleo e ingresos a los individuos de la sociedad, aportando en la construcción de la cultura social, por medio del impulso al Turismo Naranja.

 

Teniendo en cuenta que la Administración Distrital se encuentra formulando la Política Distrital de Turismo para Bogotá, D.C. y su zona de influencia Región Capital, este proyecto de acuerdo pretende impulsar específicamente el Turismo Naranja dentro de la nueva política, como una oportunidad de desarrollo y de manera armónica, llevar a buen término la inclusión de este modelo de turismo para la construcción de una sociedad que valore, impulse y apoye las economías creativas.

 

¿QUÉ ES EL TURISMO NARANJA?

 

Según la UNESCO (2014) el Turismo Naranja es un “turismo sostenible y generador de desarrollo cultural, económico y social a partir de la gestión turística responsable del patrimonio cultural, la producción artística y las industrias culturales y creativas”.

 

Además, señala que este tipo de turismo es un “articulador y potenciador de la Economía Naranja (…) que contribuye a generar oportunidades para la comunidad local a partir de su identidad y mediante la configuración de destinos naranja, territorios o clústeres turísticos con identidad cultural, tanto a nivel rural como urbano”.

 

Es fundamental hacer hincapié en que este tipo de turismo, que se procura fomentar y promover, tiene el fin de descubrir a Bogotá a través de experiencias culturales y creativas que son acordes al concepto de Turismo Sustentable, en el cual se incentiva la preservación y mejoramiento de: 1. La naturaleza, 2. El ámbito sociocultural y 3. La economía local.

Así mismo, acogiendo la conceptualización de Hosteltur, primer diario de información turística profesional de España, se puede afirmar que el Turismo Naranja[10] está concebido como “un turismo sostenible y generador de desarrollo cultural, económico y social a partir de la gestión turística responsable del patrimonio cultural, la producción artística y las industrias culturales y creativas”, igualmente que su importancia radica en ser un “articulador y potenciador de la economía naranja, la economía cultural y creativa, contribuyendo a generar oportunidades para la comunidad local a partir de su identidad y mediante la configuración de destinos naranja, territorios o clusters turísticos con identidad cultural”.[11]

Igualmente afirma que para implementar este tipo de turismo, es preciso replantear políticas y estrategias de la materia que genere  sinergias y acciones que satisfagan los objetivos de salvaguardar, conservar, activar y valorar el patrimonio, las artes y las industrias culturales y creativas, transversalmente con las seis convenciones de la UNESCO relativas a cultura, para activar la economía naranja y a la vez, construir mancomunadamente productos y servicios eficientes e innovadores, que consoliden destinos turísticos de calidad, competitivos, sostenibles, responsables e inclusivos y generadores de desarrollo cultural, económico y social para la comunidad”.

 

Adicionalmente, quiero agradecer los valiosos aportes que en el periodo de sesiones ordinarias que acaba de culminar presentaron los ponentes respecto a la necesidad de precisar conceptos que no distorsionen el objeto de la iniciativa, y que por cuenta una mala interpretación, podrían equivocar el sentido del Proyecto que hemos puesto a su consideración.

 

Quiero dejar en claro que el presente Proyecto de Acuerdo, no pretende establecer lineamientos de política pública turística en específico, por cuanto el Concejo ya expidió el Acuerdo 305 de 2007, reglamentada mediante el Decreto 327 de 2008 “Por el cual se establecen los lineamientos de la política distrital de turismo para Bogotá D.C. y se dictan otras disposiciones”, sino ha sido ajustado para introducir el concepto de Turismo Naranja dentro de las definiciones técnicas de la Política (Artículo 3), para que sea tenida en cuenta en el desarrollo de la misma.

 

En primera medida vale la pena aclarar que en ningún momento se pretende que la cultura sea concebida en términos lucrativos, por el contrario, pretendemos exaltar los valores culturales y ampliar los espacios de exposición, destacando la importancia de lo intangible que tiene el patrimonio inmaterial de la ciudad.

También es necesario mencionar que no es requisito sine qua non agotar la consulta previa con los actores sociales y entidades dedicadas a la cultura para la expedición de esta norma, en el entendido que, como representantes directos, buscamos materializar los requerimientos de tales actores sociales dedicados a la cultura y creatividad para reivindicar sus derechos.

 

Así mismo, la iniciativa pretende formalizar y visibilizar al sector turístico de la ciudad que tiene como base la cultura y creatividad sin dejar de lado la sostenibilidad implícita en su actividad, y sin querer promover invasión o explotación de terceros sobre la misma.

 

Finalmente, el Proyecto de Acuerdo no viola el principio de jerarquización de la ley y la seguridad jurídica, tal y como se afirma en una de las ponencias, esto, teniendo en cuenta lo dispuesto en la Ley 1834 de 2017 que establece que la economía creativa genera valor a los bienes y servicios que se fundamentan en la propiedad intelectual y generan protección en los derechos de autor. También, resalta la importancia de los sectores de turismo y patrimonio cultural material e inmaterial en los que se promoverá el crecimiento de este sector generando empleo, desarrollo, fomentando el tejido social y humano, así como la identidad y equidad. La norma en cita garantiza que el Estado genere acciones e incentivos para el desarrollo y crecimiento de industrias creativas y culturales que garanticen la visibilización de estas agremiaciones mediante la promoción y fomento que se busca con la presente iniciativa.

 

Con fundamento en lo anterior, presentamos a consideración de los honorables concejales la iniciativa que pretende fomentar y promover el Turismo Naranja para el desarrollo cultural, económico y social de la ciudad.

 

IMPACTO FISCAL

 

De conformidad con el artículo 7º de la ley 819 de 2003, que dispone que el análisis del impacto fiscal de las normas, en todo momento, el impacto fiscal de cualquier proyecto de ley, ordenanza o acuerdo, que ordene gasto o que otorgue beneficios tributarios, deberá hacerse explícito y deberá ser compatible con el Marco Fiscal de Mediano Plazo.

 

Igualmente dispone la norma que, para los efectos del impacto fiscal, deberá incluirse expresamente en la exposición de motivos y en las ponencias de trámite respectivas los costos fiscales de la iniciativa y la fuente de ingreso adicional generada para su financiamiento.

 

Así las cosas, puedo afirmar que la iniciativa no genera un impacto fiscal que afecte a mediano y corto plazo las finanzas de la ciudad, teniendo en cuenta que está previsto la implementación de estas acciones en los sectores competentes de Desarrollo Económico, Instituto Distrital de Turismo, la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, Patrimonio Cultural del Distrito y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte.

 

Es pertinente resaltar que el artículo 11 de la Ley 1834 de 2017 da como imperativo al Gobierno Nacional y por ende a los Entes Territoriales, el promover la adecuada financiación que permita desarrollar la economía creativa, indicándole además que se deberá incrementar la disponibilidad del capital semilla y capital emprendedor y todos aquellos que permitan el apalancamiento, comercialización y apoyo para la promoción de emprendimientos.

 

Con base en lo anterior, invito a los honorables concejales a acompañar este proyecto de acuerdo, que permitirá al Distrito Capital liderar el Turismo Naranja y así mismo, garantizar su promoción como una de las mayores fuentes de ingreso y visibilización de nuestra ciudad.

 

Cordialmente,

 

 

 

 

GLORIA ELSY DÍAZ MARTÍNEZ

Concejal de Bogotá

 

 

JSQ- Ximena Rozo Montenegro – Asesor 05


PROYECTO DE ACUERDO No.           DE   2018

 

“Por el cual se fomenta y promueve el Turismo Naranja para garantizar el desarrollo cultural, económico y social de la ciudad y se dictan otras disposiciones”

 

EL CONCEJO DE BOGOTÁ, D. C.

 

En ejercicio de sus facultades constitucionales y legales, en especial las conferidas por el Decreto Ley 1421 de 1993, artículo 12 No. 1;

 

ACUERDA

 

Artículo 1º. OBJETO. La Administración Distrital, en el marco de la Política Pública de Turismo, garantizará la inclusión del Turismo Naranja como eje del desarrollo cultural, social y económico de la ciudad, en concordancia con la Política Pública de Emprendimiento e Industrias Creativas de Bogotá, que para el efecto se expida.

 

Artículo 2º. FOMENTO Y PROMOCIÓN. La Administración Distrital promoverá el fomento y promoción del Turismo Naranja y de la agenda cultural, en donde se involucren las actividades públicas y privadas, ruedas de negocios, eventos culturales, ofertas de servicios del sector cultural y creativo, que conlleve a la difusión efectiva de la ciudad, mediante el uso de las TICS y de las páginas web de las Entidades del Distrito del sector de desarrollo económico y cultural.

 

Artículo 3º. SEGUIMIENTO. La Secretaría de Desarrollo Económico, el Instituto Distrital de Turismo, la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, el Instituto Distrital del Patrimonio Cultural, adelantarán el seguimiento, evaluación y mejoramiento del Turismo Naranja, dentro de sus competencias.

 

Artículo 4º. TURISMO NARANJA Y EDUCACIÓN. La Secretaría Distrital de Educación y el Instituto Distrital de Turismo implementarán dentro de las Instituciones con jornada única y en el marco de la autonomía escolar, una agenda de comunicación y promoción que permita a la población educativa del Distrito Capital, en el marco del Programa “Colegios Amigos del Turismo”, el fomento y educación en la importancia del Turismo Naranja como fuente de ingresos, oportunidad de emprendimiento escolar juvenil y posicionamiento de la Marca Bogotá desde la escolaridad, en el marco de la Política Pública de turismo y la Política Pública de Emprendimiento e Industrias Culturales y Creativas de Bogotá que para efecto se implemente.

 

Artículo 5o. VIGENCIA. El presente Acuerdo rige a partir de la fecha de su publicación.

 

 

PUBLIQUESE Y CÚMPLASE



[1] http://www.mincit.gov.co/minturismo/publicaciones/192/politicas_del_sector_turismo

[2] http://www.mincit.gov.co/minturismo/publicaciones/199/politica_de_turismo_cultural

[3] Antecedentes Teóricos de la Economía Naranja, Quintana Bernal Álvaro. 2016.

[4] Centro de Pensamiento que trabajó temas filosóficos, políticos, jurídicos y sociológicos desde el año de 1923. La Escuela de Frankfort: El Destino Trágico de la Razón; del Palacio Días, Alejandro. UAM.

[5] Abogado Externo Juan Sebastián Quijano- U. Andes

[6] El Origen de la Economía Naranja, Quintana Bernal Álvaro. 2016.

[7] El libro “La Economía Naranja: una oportunidad infinita” (Octubre - 2013), se encuentra disponible en versión física o digital (para su descarga en el link: https://publications.iadb.org/handle/11319/3659?locale-attribute=es&locale-attribute=pt).

 

[8] Como la UNESCO, UNCTAD, OMPI, DCMS, CEPAL.

[9] http://www.iadb.org/es/videos/ver,2173.html?videoid=9988#.WbACvtGfhPY

[10] https://www.hosteltur.com/comunidad/004289_el-turismo-naranja-el-color-del-turismo-cultural-y-creativo-rumbo-a-una-alianza-estrategica-entre-los-sectores-cultural-y-turistico.html

[11] https://www.hosteltur.com/comunidad/004289_el-turismo-naranja-el-color-del-turismo-cultural-y-creativo-rumbo-a-una-alianza-estrategica-entre-los-sectores-cultural-y-turistico.html