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Proyecto de Acuerdo 032 de 2021 Concejo de Bogotá, D.C.

Fecha de Expedición:
--/ 00/2021
Fecha de Entrada en Vigencia:
Medio de Publicación:
La Secretaría Jurídica Distrital aclara que la información aquí contenida tiene exclusivamente carácter informativo, su vigencia está sujeta al análisis y competencias que determine la Ley o los reglamentos. Los contenidos están en permanente actualización.


 
 

Proyecto de Acuerdo No 032 de 2021

 

Ver Acuerdo Distrital 814 de 2021 Concejo de Bogotá, D.C.

 

POR EL CUAL SE RECONOCE, FORTALECE Y APOYA LA LABOR DE LAS CUIDADORAS Y LOS CUIDADORES DE ANIMALES DOMÉSTICOS RESCATADOS EN EL DISTRITO CAPITAL

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 

1.             OBJETO DEL PROYECTO

 

El presente proyecto de Acuerdo tiene por objeto reconocer, fortalecer y apoyar la labor de las personas que se dedican al cuidado de animales domésticos rescatados en el Distrito Capital. Los objetivos de la iniciativa son:

 

1.             Formalizar las figuras de (i) cuidadora o cuidador de animales domésticos rescatados, (ii) hogar de paso de animales domésticos rescatados y (iii) red local de protección animal y hogares de paso en Bogotá;

2.             Promover acciones para cualificar y apoyar la labor de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados;

3.             Dictar otras disposiciones tendientes a reconocer la labor de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados.

4.             Insertar a las redes locales de protección animal y de hogares de paso como aliadas estratégicas en la formulación y ejecución de programas y proyectos de protección y bienestar animal en el Distrito Capital.

5.             Garantizar que los animales domésticos rescatados albergados en hogares de paso estén en condiciones de bienestar físico y emocional y sean entregados en procesos responsables de adopción.

 

2.             ANTECEDENTES

 

El presente proyecto de Acuerdo no ha sido presentado con anterioridad para discusión en el Concejo de Bogotá.

 

3.             JUSTIFICACIÓN

 

3.1.         El trabajo de cuidado no remunerado en Colombia

 

En todas las etapas de la vida, los seres humanos y los demás animales requieren de constantes cuidados. En el hogar, se producen y se intercambian permanentemente servicios de cuidado necesarios para el mantenimiento de la vida: actividades como limpiar, cocinar y proveer medicamentos, entre otras.

 

Durante décadas, el trabajo de cuidado no remunerado ha estado principalmente a cargo de las mujeres. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aproximadamente el 76% del trabajo de cuidado no remunerado en el mundo es realizado por mujeres[1]. En el imaginario cultural actual, el cuidado y los oficios domésticos son tareas principalmente femeninas, mientras que el trabajo por fuera del hogar es una tarea principalmente masculina. Y, aunque las mujeres se han insertado cada vez más en el mercado laboral, el trabajo de cuidado no remunerado a su cargo no ha disminuido. Esto quiere decir que, actualmente, la sociedad les impone a las mujeres una doble jornada laboral. Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE):

 

-               los hombres trabajan en promedio 12 horas al día, 9 en el mercado laboral y 3 en oficios domésticos;

-               en cambio, las mujeres trabajan en promedio 14 horas al día, 7 en el mercado laboral y 7 en oficios domésticos[2].

 

En suma, las mujeres dedican al día, en promedio, cuatro horas más que los hombres al trabajo de cuidado no remunerado, es decir, el doble del tiempo del que dedican los hombres a esta actividad:

 

Gráfica 1. Horas diarias promedio dedicadas al trabajo de cuidado no remunerado por sexo

Imagen que contiene Texto

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Fuente: Mesa Intersectorial de Economía del Cuidado[3]

 

Como lo afirma la Mesa Intersectorial de Economía del Cuidado, esta “desigual distribución del trabajo de cuidado ocasiona que las mujeres se ocupen en la informalidad, el subempleo y bajo condiciones precarias de trabajo, representando un obstáculo para su autonomía económica y su participación en la vida pública y comunitaria”.

 

A pesar de lo anterior, el trabajo de cuidado no remunerado ha sido desdeñado durante décadas; en Colombia, no fue incluido en el sistema de cuentas nacionales sino hasta 2010. Sin embargo, desde que empezó a ser estudiado como una actividad que aporta al desarrollo económico y social del país, se ha hecho cada vez más evidente su importancia. Según el DANE, el valor económico del trabajo de cuidado no remunerado supera el valor del comercio al por mayor y al por menor; de la administración pública, la defensa, la educación y la salud; de las industrias manufactureras; y de las actividades inmobiliarias. En total, se estima que el trabajo de cuidado no remunerado en Colombia representa el 20% del Producto Interno Bruto (PIB) del país:

 

Gráfica 2. Valor económico del trabajo de cuidado no remunerado, 2017

 

Gráfico, Gráfico de barras

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Fuente: DANE, Cuenta satélite de economía del cuidado[4].

 

No obstante, la sociedad y las instituciones estatales no reconocen el trabajo de cuidado no remunerado como un trabajo y es común que se subvalore su importancia para la comunidad y la economía.

 

3.2.         Las cuidadoras y cuidadores de animales domésticos en Bogotá

 

Dentro de las actividades de cuidado que las mujeres realizan en el hogar, no solo se incluyen servicios para el cuidado y la protección de seres humanos, sino también para individuos de otras especies, generalmente gatos y perros. La empatía, la solidaridad y la compasión han llevado a muchas personas, en su mayoría mujeres, a rescatar animales víctimas de maltrato o en condición de indigencia y abandono y a cuidarlos de forma provisional –como hogar de paso– o definitiva.

 

Se trata de una labor fundamental para la sociedad, porque se dirige a una de las poblaciones más olvidadas y desamparadas por el Estado: los animales. Solo en Bogotá, se estima que puede haber más de 115.000 perros y gatos sin hogar[5] y, dadas las limitaciones de los programas de esterilización y las altas tasas de abandono, la cifra podría ir en aumento. Además, el albergue público con el que cuenta Bogotá tiene una capacidad muy limitada (aproximadamente 450 animales en la Unidad de Cuidado Animal y proximamente 845 en la Casa Ecológica para Animales) y la prioridad son animales víctimas de accidentes, gravemente heridos o aprehendidos por maltrato. Consecuencia de estas limitaciones es el número elevadísimo de animales en las calles o desatendidos. Muchos de ellos son los que cuidadoras y cuidadores de animales acogen en sus hogares, adecuados como hogares de paso, y mantienen con sus propios y escasos recursos.

 

Esta condición de indigencia y abandono de miles de seres sintientes representa, además, un grave problema de salud pública. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Internacional de Sanidad Animal (OIE), los estados deben buscar la protección de los animales, no solo por ser un fin moralmente relevante en sí mismo, sino porque contribuye a mejorar la salud y el bienestar de los seres humanos[6]. Este enfoque, conocido como una sola salud y un solo bienestar evidencia que la labor de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos representa un servicio relevante para la sociedad y la economía en más de un sentido.

 

Sin embargo, como lo han afirmado desde hace décadas quienes investigan sobre la economía del cuidado, los servicios de cuidado no deberían ser una responsabilidad exclusiva de las mujeres. El Estado, el sector privado, las comunidades y los demás miembros de las familias son corresponsables de proveer dichos servicios.

 

En el caso de los animales domésticos rescatados, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) fue creado precisamente con la misión de ejecutar planes y proyectos para atender a la población animal del Distrito Capital. No obstante, su labor no se ha articulado de forma suficiente, organizada y constante con la que, por años, de forma altruista y esforzada, han realizado las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados. De hecho, en varios lugares de la ciudad la protección de los animales sigue estando principalmente a cargo de estas líderes sociales y comunitarias. Por estas razones, es necesario dictar disposiciones normativas que motiven la articulación entre el IDPYBA y las cuidadoras y los cuidadores de animales, con el fin de que el Estado respalde su labor, reduzca el trabajo de cuidado no remunerado y aproveche el conocimiento y la experiencia que ellas y ellos han acumulado durante años.

 

En Colombia, no existe un censo o un conteo de las personas que se dedican al cuidado de animales domésticos rescatados. En Bogotá, el artículo 15, programa 6 del Acuerdo 761 de 2020 contempló la inclusión de las cuidadoras de animales en el Sistema Distrital de Cuidado. En palabras de la Secretaría Distrital de la Mujer, esto significa que “se caracterizarán a profundidad a las cuidadoras que serán beneficiarias (…). Esto incluye el levantamiento de información de las cuidadoras de animales”[7]. Por lo tanto, ya existe la voluntad institucional para caracterizar a las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados en Bogotá.

 

A continuación se incluye un mapa artesanal de distribución de las 155 cuidadoras y cuidadores de animales domésticos rescatados que fueron beneficiarias y beneficiarios de la iniciativa ciudadana “Ruta Animal”. Esta iniciativa de solidaridad ciudadana fue creada con el objetivo de llevar alimentos y otros elementos a personas que se dedican a esta actividad y que, durante la cuarentena, tuvieron dificultades para seguir adelante con su labor. El mapa evidencia aque las personas dedicadas al cuidado de animales domésticos están distribuidas por toda la ciudad.

 

Georreferenciación de algunas de las cuidadoras y los cuidadores de animales en Bogotá

 

Mapa

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Fuente: elaboración propia

 

Actualmente no existe una definición del cuidado de animales domésticos rescatados ni de las personas que se dedican a esta actividad. Por ellos, el presente proyecto de Acuerdo propone incluir las siguientes definiciones:

 

1)             Cuidado de animales domésticos rescatados. Es el conjunto de servicios que se prestan dentro del propio hogar, dirigidos a proteger y cuidar animales domésticos, generalmente gatos y perros, que han sido víctimas de maltrato o abandono o que se encuentran en condición de indigencia o especial vulnerabilidad, y por los que no se percibe una retribución económica directa.

 

2)             Cuidadora o cuidador de animales domésticos rescatados. Es la persona que dedica una parte o la totalidad de su tiempo al cuidado de animales domésticos rescatados.

 

3)             Hogar de paso. Es el servicio voluntario mediante el cual una persona brinda protección y cuidado integral y provisional, con sus propios medios, a uno o varios animales domésticos rescatados, generalmente con el propósito de darlos en adopción posteriormente, tras su recuperación física y emocional.

 

4)             Redes locales de protección animal y de hogares de paso. Son el conjunto de cuidadoras, cuidadores y hogares de paso dedicados al rescate, la protección y el cuidado de animales domésticos, generalmente gatos y perros, que realizan su labor voluntaria no remunerada en una misma localidad del Distrito Capital.

 

3.3.         La necesidad de formalizar, cualificar y apoyar la labor de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados

 

La mayoría de las personas que se dedica al cuidado de animales domésticos rescatados en la ciudad son, a su vez, sujetos de especial protección constitucional: a menudo, son personas de bajos recursos económicos, víctimas de violencia de género, madres cabeza de familia, personas desplazadas por el conflicto armado, o mujeres que tienen a su cargo en cuidado de adultos mayores o de personas con condiciones cognitivas especiales. Por eso, la labor generosa, filantrópica y desapegada que realizan no solo merece el reconocimiento y el apoyo de la sociedad y del Estado; también requiere de acciones que permitan reducir y redistribuir sus esfuerzos. Esto, a su vez, permitirá que las personas dedicadas al cuidado de animales domésticos tengan mayor autonomía económica, política y social.

 

Para alcanzar ese fin, en primer lugar, es necesario identificar y caracterizar a la población de cuidadoras y cuidadores de animales domésticos rescatados. Sólo así, las políticas públicas podrán orientarse a apoyar la labor que estas personas realizan y a redistribuir el trabajo de cuidado entre los distintos actores corresponsables.

 

En segundo lugar, es necesario que las diferentes entidades distritales se articulen para cualificar la labor de las cuidadoras y los cuidadores, en asuntos relacionados con la protección animal y con otros que les permitan alcanzar una mayor autonomía económica. Esto puede incluir, por ejemplo, la certificación de su actividad y la oferta gratuita de diplomados y programas técnicos y tecnológicos relacionados con la actividad del cuidado de animales u otros oficios, así como el apoyo a la labor del cuidado y el rescate de animales, con aportes en especie como: comida para gatos y perros, medicamentos, antipulgas, camas, colchonetas, guacales y otros elementos que permitan mejorar las condiciones de su actividad y las condiciones locativas donde viven los animales, vale decir, su bienestar.

 

Por último, el registro de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos también permitirá que el IDPYBA inspeccione y vigile su labor, con el objetivo de verificar las condiciones de bienestar de los animales y el uso adecuado de los aportes que se entreguen.

 

Finalmente, el registro de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados permitirá que las demás entidades relacionadas con la economía del cuidado –por ejemplo, la Secretaría de la Mujer, la Secretaría de Integración Social, la Secretaría de Hacienda o la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico– incluyan a estas personas en sus análisis, políticas y proyectos, y que tengan en cuenta su contribución económica y social a la ciudad. Igualmente, facilitará que el IDPYBA incluya a las redes locales de protección animal y de hogares de paso en sus programas y proyectos, garantizando así la participación ciudadana e incrementando los alcances de su misionalidad.

 

4.             MARCO JURÍDICO

 

4.1.         Marco internacional

 

-               Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW)

 

Fue aprobada mediante la Ley 51 de 1981. En su artículo 1, la Convención señala que toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales por parte de la mujer implica discriminación. En su artículo 2, se establece que los estados parte de la Convención deben condenar la discriminación contra la mujer y seguir una política encaminada a eliminar la discriminación contra la mujer.

 

-               Declaración y Plataforma de Acción de Beijing

 

Busca crear “condiciones necesarias para la potenciación del papel de la mujer en la sociedad” e identifica tres objetivos: igualdad, desarrollo y paz. Además, incluye un Plan de Acción Mundial con directrices para que los estados alcancen estos propósitos. En palabras de ONU Mujeres, se trata del “plan más progresista que jamás ha existido para promover los derechos de la mujer”.

 

-               Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer – Convención de Belém do Pará

 

Establece que toda mujer tiene derecho a una vida libre de violencia, tanto en el ámbito público como privado. Además, consagra una serie de deberes para los estados; entre ellos: modificar progresivamente los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres.

 

-               Declaración de Lima sobre la igualdad y la autonomía en el ejercicio de los derechos económicos de las mujeres

 

Alienta a los estados a “visibilizar el valor económico y social del trabajo no remunerado en el hogar, en particular el trabajo de cuidado como herramienta fundamental para el diseño y la implementación de políticas públicas adecuadas de corresponsabilidad y de cuidado”.

 

4.2.         Marco constitucional

 

-               Constitución Política, artículo 13

 

Establece que “todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar”, entre otras. Además, establece que “el Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados”.

 

-               Constitución Política, artículo 25

 

Establece que “el trabajo es un derecho y una obligación social y goza, en todas sus modalidades, de la especial protección del Estado”. Además, consagra el derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas.

 

-               Constitución Política, artículo 42

 

Establece que cualquier forma de violencia en la familia será sancionada conforme a la ley.

 

-               Constitución Política, artículo 43

 

Establece que la mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades, y que la mujer no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación. Además, establece que el Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de familia.

 

-               Sentencia C-371 de 2000, Corte Constitucional

 

Avala la posibilidad de que las entidades estatales adopten medidas de discriminación positiva en beneficio de las mujeres. En palabras de la Corte, “las acciones afirmativas, incluyendo las de discriminación inversa, están, pues, expresamente autorizadas por la Constitución y, por ende, las autoridades pueden apelar a la raza, al sexo, o a otra categoría sospechosa (…) para aminorar el efecto nocivo de las prácticas sociales que han ubicado a esas mismas personas o a grupos en posiciones desfavorables”.

 

4.3.         Marco legal

 

-               Ley 84 de 1989

 

Adopta el Estatuto Nacional de Protección de los Animales, con los objetivos de “a) Prevenir y tratar el dolor y el sufrimiento de los animales; b) promover la salud y el bienestar de los animales, asegurándoles higiene, sanidad y condiciones apropiadas de existencia; c) erradicar y sancionar el maltrato y los actos de crueldad para con los animales” (Art. 2), entre otros. Además, en su artículo 4 estableció que “toda persona está obligada a respetar y abstenerse de causar daño o lesión a cualquier animal”.

 

-               Ley 1257 de 2008

 

Dicta normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres. En el artículo 7, establece que las mujeres tienen derecho a la igualdad real y efectiva, a no ser sometidas a forma alguna de discriminación, a la libertad y autonomía, al libre desarrollo de la personalidad, entre otros. Además, ordena que todas las autoridades encargadas de formular e implementar políticas públicas reconozcan las diferencias y desigualdades sociales, biológicas en las relaciones entre las personas según el sexo.

 

-               Ley 1413 de 2010

 

Regula la inclusión de la economía del cuidado en el sistema de cuentas nacionales y les ordena al Ministerio de Hacienda y a otras entidades del orden nacional incluir dentro de sus análisis el trabajo de hogar no remunerado como contribución al desarrollo económico del país.

 

-               Ley 1774 de 2016

 

Reconoce que los animales son seres sintientes y que deben recibir especial protección contra el sufrimiento y el dolor, en especial el causado directa o indirectamente por los humanos. En el artículo 3, la ley consagra el deber de que el responsable o tenedor de animales les asegure, como mínimo:

 

“1. Que no sufran de hambre ni sed;

2.     Que no sufran injustificadamente malestar físico ni dolor;

3.     Que no les sean provocadas enfermedades por negligencia o descuido;

4.     Que no sean sometidos a condiciones de miedo ni estrés;

5.    Que puedan manifestar su comportamiento natural”.

 

-               Ley 1955 de 2019

 

Adopta el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022. En el artículo 222, crea el Sistema Nacional de las Mujeres, como un conjunto de políticas, instrumentos, componentes y procesos con el fin de incluir en la agenda de las diferentes ramas del poder público los temas prioritarios para garantizar los derechos de las mujeres. Además, establece que el Sistema realizará seguimiento a la política pública de cuidado que se construya bajo la coordinación de la Comisión Intersectorial del Sistema de Cuidado.

 

4.4.         Marco reglamentario

 

-               Acuerdo Distrital 091 de 2003

 

Establece el Plan de Igualdad de Oportunidades para la Equidad de Género en el Distrito Capital, con los objetivos de propiciar el sentido de responsabilidad en igualdad de condiciones entre las mujeres y los hombres y de propender por combatir toda forma de violencia intrafamiliar, entre otros.

 

-               Decreto Distrital 256 de 2007

 

Crea la Subsecretaría de Mujer, Géneros y Diversidad Sexual, como parte de la Secretaría Distrital de Planeación del Distrito.

 

-               Acuerdo Distrital 381 de 2009

 

Establece que todas las entidades públicas de carácter distrital deberán hacer uso del lenguaje incluyente en los documentos oficiales que sean elaborados y difundidos.

 

-               Decreto Distrital 166 de 2010

 

Adopta la Política Pública de Mujeres y Equidad de Género en el Distrito Capital. En el artículo 11, literal d.4, establece que se pondrán en marcha programas, acciones afirmativas y el estímulo a buenas prácticas que permitan el reconocimiento y la valoración social y económica del trabajo de reproducción social, remunerado y no remunerado de las mujeres, como un aporte al PIB de la ciudad, a la construcción del tejido social y al desarrollo de condiciones dignas de vida.

 

-               Acuerdo 490 de 2012

 

Crea el Sector Administrativo Mujeres y la Secretaría Distrital de la Mujer, con la misión de ejecutar políticas, programas, acciones y estrategias en materia de derechos de las mujeres.

 

-               Acuerdo 761 de 2020

 

Adopt el Plan Distrital de Desarrollo 2020-2023. En su artículo 15, programa 6, se establece que “para desarrollar el Sistema Distrital de Cuidado, se creará una Comisión Intersectorial, liderada por la Secretaría Distrital de la Mujer”.

 

5.             COMPETENCIA DEL CONCEJO DE BOGOTÁ

 

El Concejo de Bogotá es competente para expedir el presente proyecto de Acuerdo en atención a lo dispuesto en los numerales 1 y 9 del artículo 313 de la Constitución Política, 1 y 7 del artículo 12 del Decreto-Ley 1421 de 1993.

 

6.             IMPACTO FISCAL

 

En cumplimiento del artículo 7 de la Ley 819 de 2003, se debe precisar que el presente proyecto de Acuerdo no tiene ningún impacto fiscal que implique modificación del marco fiscal de mediano plazo, en tanto la materialización de las reglas contenidas en este proyecto no representa ningún gasto adicional para el Distrito. Sin embargo, en el eventual caso de que esta iniciativa conlleve algún gasto para alguna o algunas de las entidades distritales, dichos costos se entenderán incorporados en los presupuestos y en el Plan Operativo Anual de Inversión de la autoridad correspondiente.

 

                 

H.C. ANDREA PADILLA VILLARRAGA       

Concejal de Bogotá                                           

Partido Alianza Verde             

 

Proyecto de Acuerdo No ______ de 2021

 

POR EL CUAL SE RECONOCE, FORTALECE Y APOYA LA LABOR DE LAS CUIDADORAS Y LOS CUIDADORES DE ANIMALES DOMÉSTICOS RESCATADOS EN EL DISTRITO CAPITAL”

 

El Concejo de Bogotá D.C

 

En uso de sus atribuciones constitucionales y legales, en especial las que le confieren los numerales 1 y 9 del Artículo 313 de la Constitución y los numerales 1, 7 y 10 del artículo 12 del Decreto Ley 1421 de 1993,

 

ACUERDA

 

Artículo 1. OBJETO. El presente Acuerdo tiene por objeto: (i) reconocer, fortalecer y apoyar la labor de las personas que se dedican al cuidado de animales domésticos rescatados en el Distrito Capital, con el fin de respaldar y potenciar el servicio que les prestan a animales vulnerables y a la sociedad; (ii) insertar a las Redes locales de protección animal y de hogares de paso como aliadas estratégicas en la formulación y ejecución de programas y proyectos de protección y bienestar animal en el Distrito Capital, y (iii) garantizar que los animales domésticos rescatados albergados en hogares de paso estén en condiciones de bienestar físico y emocional.

 

Artículo 2.  DEFINICIONES. Para la interpretación e implementación de este Acuerdo, se adoptan las siguientes definiciones:

 

1)             Cuidado de animales domésticos rescatados. Es el conjunto de servicios que se prestan dentro del propio hogar, dirigidos a proteger y cuidar animales domésticos, generalmente gatos y perros, que han sido víctimas de maltrato o abandono o que se encuentran en condición de indigencia o especial vulnerabilidad, y por los que no se percibe una retribución económica directa.

 

2)             Cuidadora o cuidador de animales domésticos rescatados. Es la persona que dedica una parte o la totalidad de su tiempo al cuidado de animales domésticos rescatados.

 

3)             Hogar de paso. Es el servicio voluntario mediante el cual una persona brinda protección y cuidado integral y provisional, con sus propios medios, a uno o varios animales domésticos rescatados, generalmente con el propósito de darlos en adopción posteriormente, tras su recuperación física y emocional.

 

4)             Redes locales de protección animal y de hogares de paso. Son el conjunto de cuidadoras, cuidadores y hogares de paso dedicados al rescate, la protección y el cuidado de animales domésticos, generalmente gatos y perros, que realizan su labor voluntaria no remunerada en una misma localidad del Distrito Capital.

 

Artículo 3. REGISTRO. Dentro de los seis (6) meses siguientes a la promulgación del presente Acuerdo, la Administración Distrital creará un registro de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados, con los objetivos de: (i) formalizar las Redes locales de protección animal y de hogares de paso, (ii) apoyar y cualificar su labor, (iii) incluirlos en los procesos de formulación e implementación de los programas que desarrolle el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) en las localidades, e (iv) inspeccionar y vigilar las condiciones de bienestar de los animales y de los servicios que le prestan a la sociedad. El IDPYBA liderará este registro en coordinación con las alcaldías locales.

 

Artículo 4. CERTIFICACIÓN, CUALIFICACIÓN E INCLUSIÓN. Con el fin de fortalecer la labor de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados y de optimizar las acciones ciudadanas de protección de animales, la Administración Distrital, a través del IDPYBA y de las alcaldías locales: (i) certificará la labor de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados, (ii) desarrollará una oferta formativa para que las cuidadoras y los cuidadores de animales cualifiquen su actividad en beneficio de los animales, y (iii) garantizará la inclusión de las Redes locales de protección animal y de hogares de paso en sus programas y acciones locales en beneficio de los animales. Para implementar este artículo, se podrá contar con la participación de todas las entidades distritales cuya misionalidad se relacione con la economía del cuidado.

 

Artículo 5. APORTES EN ESPECIE Y MEJORAMIENTO DE HOGARES DE PASO. La Administración Distrital, a través del IDPYBA y de las alcaldías locales, les entregará a las cuidadoras, a los cuidadores y a los hogares de paso de las Redes locales de protección animal aportes en especie para apoyar su labor voluntaria. Para recibir dichos aportes, los beneficiarios deberán estar inscritos en el registro al que se refiere el artículo 3. El IDPYBA, con apoyo de las alcaldías locales, verificará las condiciones y necesidades de estas personas y sus hogares de paso, recopilará la información obtenida y gestionará las entregas.

 

Artículo 6. INSPECCIÓN Y VIGILANCIA. Periódicamente, el IDPYBA ejercerá la inspección y vigilancia sobre los hogares inscritos en el registro de al que se refiere el articulo 3, con el fin de verificar las condiciones de bienestar de los animales y el uso adecuado de los aportes en especie entregados.

 

Artículo 7. RECONOCIMIENTO DE LA LABOR DE CUIDADO DE ANIMALES DOMÉSTICOS. En el marco de sus competencias, la Secretaría Distrital de Hacienda, la Secretaría Distrital de Planeación, la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, la Secretaría Distrital de la Mujer, la Secretaría Distrital de Integración Social y las demás entidades distritales cuya misionalidad se relacione con la economía del cuidado incluirán la labor de las cuidadoras y los cuidadores de animales domésticos rescatados dentro de sus análisis, políticas, programas y proyectos, y tendrán en cuenta su contribución económica y social a la ciudad.

 

Artículo 8. IMPLEMENTACIÓN. Dentro de los doce (12) meses siguientes a la promulgación del presente Acuerdo, la Administración Distrital expedirá los actos administrativos necesarios para reglamentarlo e implementarlo adecuadamente.

 

Artículo 9. VIGENCIA. El presente Acuerdo rige a partir de la fecha de su publicación y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.

 

PUBLÍQUESE Y CÚMPLASE



[1] Organización Internacional del Trabajo (OIT), El trabajo de cuidados y los trabajadores del cuidado para un futuro con trabajo decente. Disponible en: https://www.ilo.org/global/publications/books/WCMS_737394/lang--es/index.htm

[2] Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Tiempo de cuidados: las cifras de la desigualdad. Disponible en: https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/genero/publicaciones/tiempo-de-cuidados-cifras-desigualdad-informe.pdf

[3] Mesa Intersectorial de Economía del Cuidado, Cuando hablamos de economía del cuidado, ¿de qué hablamos? Disponible en: https://issuu.com/casmujer/docs/economia-del-cuidado-4

[4] Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Cuenta satélite de economía del cuidado. Disponible en: https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/cuentas-nacionales/cuentas-satelite/cuenta-satelite-economia-del-cuidado

[5] El Espectador, En Bogotá hay 114.000 perros y gatos callejeros, ¿qué hace el Distrito?, Disponible en: https://www.elespectador.com/noticias/bogota/en-bogota-hay-114000-perros-y-gatos-callejeros-que-hace-el-distrito/

[6] Organización Internacional de Sanidad Animal (OIE), Una sola salud, Disponible en: https://www.oie.int/es/para-los-periodistas/una-sola-salud/

[7] Respuesta a la solicitud de información con radicado 2-2020-003418