| Cargando el Contenido del Documento | |
| Por favor espere... |
|
RESOLUCIÓN 762 DE 2011 (Diciembre 12) "Por medio de la cual se expide el Código de Ética del Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte y se adoptan en el Instituto Distrital de Recreación y Deporte los valores del Ideario Ético del Distrito Capital". LA DIRECTORA GENERAL DEL INSTITUTO DISTRITAL DE RECREACION Y DEPORTE En uso de sus facultades legales y en especial las conferidas por el Acuerdo 4 de 1978, Decreto 1421 de 1993, la Resolución 131 de 2006, y CONSIDERANDO: Que mediante Resolución 125 del 31 de marzo de 2003, se expidió el Código de Ética del Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte. Que en la citada Resolución se señala en el Capítulo tres, artículo quinto, inciso segundo: "Los principios y valores para el Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte serán los siguientes: Compromiso social y comunitario, Respeto, Calidad, Responsabilidad, Productividad, Honestidad, Lealtad, Transparencia, Justicia y Pertenencia". Que mediante el Acuerdo 244 del 26 de septiembre de 2006 emanado del Concejo de Bogotá, se establecieron y desarrollaron los principios y valores éticos para el ejercicio de la función pública en el Distrito Capital. Que en el Ideario Ético del Distrito se encuentran los siguientes valores: Solidaridad, Equidad, Respeto, Vocación de Servicio, Probidad, Trabajo en Equipo y Responsabilidad. Que el Decreto Distrital 489 de 2009, establece en su artículo sexto: "Misión de los/las Gestores/as de Ética. Los/las Gestores/as de Ética son servidores/as del Distrito Capital, cuya misión es liderar la sensibilización y motivación para el arraigo de la cultura ética y de servicio en las prácticas cotidianas de la administración distrital. Para el desarrollo de esta misión, los/las Gestores/as de Ética podrán contar con el apoyo de grupos de trabajo para prácticas éticas, conformados con personal de la misma entidad". Que dentro de las actividades propuestas por los/las gestores/as del INSTITUTO DISTRITAL DE RECREACION Y DEPORTE, atendiendo las responsabilidades previstas en el artículo 9o del Decreto anteriormente mencionado, especialmente el numeral 5o que hace referencia a "Velar por la concordancia de las decisiones y actos del área, dependencia o entidad, con los principios y valores distritales y hacer recomendaciones para el efecto", se acordó unificar los Valores Éticos del IDRD con los del Distrito Capital. Como quiera que la construcción de los Valores Éticos en el IDRD se hizo de forma participativa mediante Circular 01 del 6 de febrero de 2002, que convocó a los funcionarios a conformarlos, el grupo de Gestores Éticos hizo lo mismo y los invito a través de una encuesta, efectuada virtual y físicamente, a manifestarse si estaban o no de acuerdo con dicha fusión. La primera se llevo a cabo en el mes de mayo y la segunda en septiembre de 2011, obteniéndose respuesta de 133 funcionarios y funcionarias, de las cuales 126 fueron a favor y 7 en contra. Por las anteriores consideraciones, RESUELVE: ARTÍCULO PRIMERO.- Adóptese en el INSTITUTO DISTRITAL DE RECREACION Y DEPORTE, los mismos principios y valores básicos que orientan la gestión pública en el Distrito Capital y que corresponde a los que se enuncian y definen a continuación: SOLIDARIDAD: Es un valor esencial para crear un mundo justo e igualitario; así mismo, para llevar una buena vida en comunidad. Es necesaria, en últimas, para lograr la dignidad de todos y de todas, pues constituye una barrera contra la degradación de la vida humana. Se traduce en acciones tales como: * Contribuimos a tomar decisiones que sirvan para eliminar las discriminaciones, remediar las desigualdades y garantizar la justicia social y la realización de los Derechos Humanos. * Conocemos los derechos de los ciudadanos y ciudadanas y los priorizamos frente a cualquier otra consideración. * Tenemos actitudes personales de solidaridad, no sólo dentro de las entidades, es decir, con nuestros compañeros de trabajo; también con los ciudadanos, y en especial con los más necesitados. * Fortalecemos nuestra conciencia de lo colectivo y lo comunitario. Conciencia que, entre nosotros, debe ser mucho más aguda, más acusada que la de cualquier otra persona, en tanto que hemos asumido la responsabilidad de administrar lo público, lo que es de todos y para todos. * Nos esforzamos por comprender la situación del otro desde adentro, es decir desde su propia perspectiva, con el ánimo de brindarle apoyo o ayudarle a encontrar soluciones. * Estamos dispuestos a brindar la ayuda que esté a nuestro alcance y a orientar a las personas al lugar donde puedan reclamar sus derechos o recibir la protección necesaria. * Anteponemos el bien común a nuestros intereses personales. * Respondemos adecuada y oportunamente a las solicitudes de las personas en estado de indefensión o fragilidad. * Promovemos el compañerismo, la generosidad, la justicia, el espíritu de colaboración y la sensibilidad frente a las situaciones críticas de los demás. * Ayudamos a humanizar la administración, de modo que ésta deje de ser una maquinaria fría e imponente, y se convierta en un verdadero instrumento que favorezca el desarrollo económico y social. EQUIDAD: La equidad es un principio invocado de forma recurrente cuando se crean políticas públicas, pues se trata de una responsabilidad del Estado,enmarcada en la tradición moral, política y jurídica de los Derechos Humanos, y relacionada de forma específica con los derechos económicos, sociales y culturales de la humanidad. Desde esta perspectiva, la equidad en la administración pública se relaciona con otros valores y principios como la justicia y la diversidad. Los seres humanos somos iguales en dignidad y por tanto debemos tener las mismas oportunidades para nuestro cabal desarrollo humano. Pero, a la vez, somos diversos: por esto la equidad también debe expresarse en reconocimiento, inclusión y ausencia de discriminación por cualquier condición o situación. La equidad se relaciona también con la solidaridad. Mientras exista exclusión social, económica, política y cultural, el Estado y la sociedad deben dedicar recursos y esfuerzos de manera prioritaria para restituir las garantías y derechos de las personas excluidas y vulneradas, con el fin de hacer perdurable y estructural la igualdad social y la igualdad de oportunidades en nuestra sociedad. La equidad se manifiesta en los siguientes comportamientos: * Tratamos por igual a nuestros compañeros de trabajo y a los ciudadanos, sin distingo de raza, sexo, edad, cargo o condición social. * Rechazamos las diferencias ilegítimas entre las personas, así como la arbitrariedad y la injusticia. * Fortalecemos nuestro sentido de justicia de modo que sea éste el que oriente y presida nuestras decisiones. * Ayudamos, en todas las circunstancias, a aumentar la igualdad de los seres humanos. * Hacemos valer, desde nuestras respectivas entidades, políticas que garanticen el cumplimiento de los derechos económicos, sociales y culturales de la población. * Decidimos y obramos con base en juicios que tomen en cuenta la necesidad, la capacidad, el mérito y el esfuerzo. * Contribuimos a hacer más iguales a los desiguales, a incluir a los excluidos y a impedir que los más vulnerables enfrenten situaciones de exclusión. * Impedimos la realización de acciones que reduzcan las posibilidades, a las futuras generaciones, de disfrutar de un medio ambiente sano y de condiciones para su bienestar. * Distribuimos las cargas de trabajo de manera equitativa. * Aplicamos los mismos criterios de exigencia y estímulo para las personas que forman parte de nuestros equipos de trabajo. * Creamos, dentro de nuestras respectivas entidades, las condiciones para que todos los servidores y servidoras podamos participar en las decisiones que nos afectan. RESPETO: Es tratar humanamente a las personas; reconocer que el otro, desde el punto de vista de la especie, es tan real y semejante a nosotros, y a la vez, si se lo considera como individuo, bastante diferente. Respeto es tratar de ponerse en el lugar del otro para comprenderlo desde adentro y adoptar, siquiera por un momento, esa otra perspectiva. Significa valorar a los otros como sujetos de derechos, los cuales no sólo merecen nuestro reconocimiento, sino que deben ser protegidos y garantizados por medio de nuestras acciones. El respeto se da cuando en la interacción se valoran las opiniones, las creencias, los estilos de vida y la autonomía de los demás. Excluye, por lo tanto, el maltrato, la discriminación, la agresión, la humillación, la indiferencia y el desconocimiento de las personas, cualquiera sea su condición. El pluralismo y la tolerancia son las bases imprescindibles para que surja el respeto. No obstante, considerando que la tolerancia puede llegar a convertirse en indiferencia (dejar que otros hagan con tal de que a mí me dejen en paz), hay quienes proponen un valor positivo que supera la tolerancia: el respeto activo. Es decir, el interés por comprender a otros y por ayudarles a llevar adelante sus planes de vida, a sabiendas de que los más débiles y vulnerables pocas veces están en condiciones de realizarlos por sí mismos. De este modo, el respeto activo se convierte en solidaridad. El respeto es también un compromiso profundo y decidido con la vida. Es reconocer que somos parte de un maravilloso y complejo proceso natural que, de no ser protegido, destruirá las condiciones necesarias para nuestra sobrevivencia en el planeta. Comportamientos asociados a este valor: * Honramos la vida en todas sus manifestaciones y todo lo que contribuya a su desarrollo. * Desarrollamos habilidades de comunicación que nos dispongan al diálogo franco y desprevenido, a escuchar con atención y empatía a los demás, y a entender el pensamiento y los sentimientos de nuestro interlocutor. * Somos cordiales y promovemos la camaradería y el compañerismo. * Reconocemos el trabajo de nuestros compañeros. * Respetamos la vida privada de los demás. * Construimos sobre lo construido. * Somos justos con los ciudadanos y con nuestros compañeros de trabajo. * Promovemos la resolución pacífica de los conflictos. * Propiciamos un ambiente organizacional en donde impere la confianza y se propicie la autoestima y el autodesarrollo. * No juzgamos ni descalificamos a los demás. * No hacemos a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros. VOCACION DE SERVICIO: Es una actitud de vida; es dar para facilitar el cumplimiento de un proceso, resolver una necesidad, demanda o solicitud, o satisfacer una expectativa de alguien, de modo que tanto quien da como quien recibe puedan sentirse agradados. Servir supone una franca actitud de colaboración hacia los demás. Por esto, la persona servicial lo es en todas partes, con acciones que, aunque parezcan insignificantes, contribuyen a hacer más ligera y placentera la vida de los otros. La persona que practica una sincera actitud de servicio ha superado barreras personales y sociales que por lo general parecen infranqueables, tales como: la pereza y la comodidad; el temor a convertirse en el "hazlo todo" en quien los demás descargarán todas o parte de sus obligaciones y se aprovecharán de su buena disposición; la vanidad, pues no pocas veces se es servicial para suscitar agradecimiento y admiración; el orgullo, porque acostumbramos discriminar a las personas por factores como su origen social o étnico; el servilismo, que conduce a exagerar en atenciones y cuidados a ciertas personas por su condición social, su posición laboral, su prestigio o su poder, para tratar de obtener de ellas contraprestaciones. Para la realización de este valor debemos tener rectitud de intención, respetar la dignidad de la vida humana y ser solidarios con nuestras y nuestros semejantes. Servir es, entonces, darse de corazón, con buen humor y comprensión, dignificando la propia vida y la de quienes se benefician de nuestros servicios. En últimas, es dar de nosotros mismos tan sinceramente como nos sea posible. Se manifiesta en acciones tales como: * Asumimos que los ciudadanos y ciudadanas merecen nuestra dedicación y esfuerzo porque son la razón de ser de nuestro desempeño como servidoras y servidores públicos. * Damos un trato humano a todas las personas con las que nos relacionamos. * Desarrollamos habilidades y aptitudes como la amabilidad, la cortesía, la sensibilidad, la compresión, la paciencia, la persuasión, la capacidad de escucha, la capacidad para asesorar y orientar, el autocontrol y la creatividad. * Conocemos a los ciudadanos y ciudadanas en cuanto a sus necesidades y aspiraciones. * Comprendemos la situación de las personas que requieren nuestros servicios y les ofrecemos información oportuna, completa y clara, así como alternativas de solución. * Tenemos un conocimiento integral del funcionamiento de la administración distrital para orientar a los ciudadanos y ciudadanas que lo requieran. * Procuramos que nuestros actos sean percibidos con satisfacción. * Estamos pendientes de las necesidades de nuestros compañeros y compañeras de trabajo y nos relacionamos con solidaridad y espíritu de colaboración. * Mantenemos la disposición para el trabajo en equipo y para suplir los vacíos que se puedan presentar en la atención a los ciudadanos y ciudadanas. * Mediamos entre la ciudadanía y nuestras entidades transmitiendo las inquietudes y sugerencias que conduzcan a mejorar el servicio que prestamos. PROBIDAD: Es la cualidad que define a una persona íntegra y recta; a alguien que cumple sus deberes sin fraudes, engaños ni trampas. Ser probo es ser transparente, auténtico y actuar de buena fe. En este sentido, la probidad expresa respeto por uno mismo y por los demás, y guarda estrecha relación con la honestidad, la veracidad y la franqueza. Ser honesto es una forma de sembrar confianza en uno mismo y en aquéllos con quienes estamos en contacto. Cuando alguien es honesto, no oculta nada y actúa con base en la verdad; esto transmite tranquilidad. La probidad es también una cualidad aplicable a la persona honrada que respeta el bien ajeno y lo que no le pertenece. Como la probidad está asociada a la honestidad, la verdad y el respeto, entre personas probas cualquier proyecto humano es más fácil de realizar porque la confianza colectiva que esas cualidades transmiten, se transforma en una fuerza de inmenso valor. De ese modo, la probidad fortalece la vida en comunidad. Se manifiesta en conductas tales como: * Actuamos siempre con la convicción de estar haciendo las cosas de manera correcta, clara e irreprochable, de tal modo que nuestras conductas merezcan ser imitadas. * Mantenemos la coherencia entre lo que decimos, pensamos y hacemos. * Construimos un ambiente organizacional que nos permita expresarnos con franqueza y sinceridad, y relacionarnos sin manipulaciones de ninguna índole. * Hacemos un uso honrado y efectivo de los recursos públicos puestos a nuestra disposición, incluido el tiempo. * Contribuimos a crear un ambiente de confianza con los ciudadanos. * Publicitamos los servicios y los productos de las entidades sin crear falsas expectativas y sin incurrir en engaños. * Establecemos relaciones fundadas en el acatamiento a las normas y en tratos publicables con los usuarios y beneficiarios de nuestros productos y servicios. * Suprimimos la parcialidad y el tráfico de influencias en el ejercicio de la función pública. * Utilizamos la información proporcionada por los ciudadanos sólo para los fines establecidos por las leyes. TRABAJO EN EQUIPO: Es coordinar e integrar esfuerzos entre varias personas que se necesitan entre sí para lograr un resultado; es embarcarse en una misma empresa o en una misma causa. No obstante, para que haya trabajo en equipo no es suficiente con que nos identifiquemos con los objetivos, las metas y las normas acordadas; es preciso, además, que compartamos unos valores y principios éticos mínimos. El trabajo en equipo necesariamente exige solidaridad, vocación de servicio, equidad, autonomía, respeto, responsabilidad, participación, diálogo, concertación y autodesarrollo. Con el trabajo en equipo se alcanzan mejores y más óptimos resultados, y el aprendizaje individual deviene colectivo e institucional. Se facilita así la búsqueda conjunta de soluciones y la superación mancomunada de los obstáculos. Para que haya trabajo en equipo, todos y todas debemos disponer de oportunidades para aportar nuestros conocimientos y experiencias, y para enriquecernos con la ayuda de los y las demás. El intercambio de ideas, opiniones, maneras de ver y de sentir, nos permite adquirir una visión más amplia del mundo y reconocer los diversos ángulos y matices de cada una de las situaciones o sucesos. El trabajo en equipo fomenta la creatividad, la motivación y el liderazgo colectivo. En él, la responsabilidad personal se transforma en responsabilidad compartida. Trabajando en equipo se avanza en la humanización de la administración, se tienen mayores niveles de productividad y se mejora la prestación del servicio. Se expresa en acciones tales como: * Convertimos en un motivo de enriquecimiento la diversidad de opiniones, conocimientos y experiencias. * Fortalecemos nuestras competencias comunicativas y resolvemos los conflictos por medio del diálogo y la concertación. * Compartimos responsabilidades, nos integrarnos con otros y respetamos las normas acordadas en nuestros equipos de trabajo. * Cumplimos los compromisos pactados. * Asumimos las relaciones con nuestros compañeros y compañeras de trabajo como una escuela de convivencia democrática y de desarrollo personal y colectivo. * Desarrollamos habilidades de liderazgo personal y colectivo. Somos humildes en el aprendizaje, y pacientes y comprensivos en la enseñanza. * Impulsamos, en lugar de la competencia, la cooperación y la solidaridad. * Reconocemos y estimulamos el trabajo de los demás. * Contribuimos a crear, dentro y fuera de las entidades, un ambiente de creatividad donde puedan brotar sin trabas diversas iniciativas. * Creamos espacios de reflexión y evaluación respetuosa de nuestro trabajo. * Proporcionamos información veraz y oportuna a otras dependencias, a otras entidades y a la ciudadanía, con espíritu de cooperación y franca intención de contribuir al logro de propósitos comunes. RESPONSABILIDAD: Es hacernos cargo de las consecuencias de las palabras, las decisiones y los compromisos ,y, en general, de los actos libre y voluntariamente realizados, no sólo cuando sus resultados son buenos y gratificantes, sino también cuando nos son adversos o indeseables. Responsabilidad es también hacer de la mejor manera lo que nos corresponde, con efectividad, calidad y compromiso, sin perder de vista el beneficio colectivo. Por esto, implica asumir las consecuencias sociales de nuestros actos y responder por las decisiones que se toman en los grupos de los que formamos parte. Así mismo, la responsabilidad es la forma como hacemos realidad nuestros objetivos, cuando sabemos priorizarlos y somos capaces de ponerle conciencia, entusiasmo, autodisciplina y diligencia a lo que hacemos, sin necesidad de ser supervisados. Responsabilidad es ser diligentes y solidarios con aquéllos que nos han sido encomendados porque precisan de nuestra ayuda como son, por ejemplo, los niños, los ancianos y los enfermos. La responsabilidad genera tranquilidad de conciencia, es decir, la certeza de haber decidido o realizado lo correcto y de haber sido capaz de asumir las consecuencias de nuestros actos. Genera además confianza con las demás personas. Para lograr esa confianza y la tranquilidad de conciencia necesitamos independencia de criterio y disposición permanente al aprendizaje. En otras palabras, madurez, entendida ésta no como una situación fija que nos haga sentir autosuficientes, sino como el reconocimiento de que siempre podemos ser mejores y aprender de los logros y fracasos. En esta medida, la responsabilidad se fundamenta en el autodesarrollo. Para ser responsables, es preciso que tengamos claros nuestros principios y valores, pues no podríamos orientar nuestra vida si no supiéramos a qué valores responder. Se expresa en acciones tales como: * Reconocemos el valor y las repercusiones sociales de nuestro trabajo. * Contribuimos a la preservación de los ecosistemas. * Erradicamos la indiferencia respecto de los problemas que padecen los habitantes más pobres y vulnerables de la ciudad. * Cooperamos para el logro de los objetivos institucionales trascendiendo, incluso, nuestras propias funciones. * Garantizamos la calidad de nuestros productos y servicios. * Cultivamos la autodisciplina, la diligencia y efectividad en el ejercicio de nuestras labores. * Nos hacemos cargo de nuestras propias emociones y de nuestras reacciones ante los estímulos del entorno. * Desarrollamos habilidades de autocontrol. * Cumplimos los compromisos pactados y facilitamos a los demás el cumplimiento de los suyos. * Enmendamos de manera ágil y oportuna las inconsistencias y los errores. ARTÍCULO SEGUNDO.- Los principios y valores éticos adoptados por la presente Resolución, serán actualizados de forma participativa en períodos no inferiores a dos (2) años, de conformidad con lo señalado en el artículo 14 y siguientes del Decreto Distrital 489 del 9 de noviembre de 2009. ARTÍCULO TERCERO.- El presente acto administrativo deroga todas las disposiciones que le sean contrarias, en especial la Resolución 125 del 31 de marzo de 2003. ARTÍCULO CUARTO.- La presente resolución rige a partir de la fecha de su publicación. PUBLÍQUESE Y CÚMPLASE. Dada en Bogotá, D.C., a los 12 días del mes de diciembre del año 2011. ANA EDURNE CAMACHO CORREDOR Directora General NOTA: Publicada en el Registro Distrital 4793 de diciembre 15 de 2011 |