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SENTENCIA
T-684A DE 2011 (14 de
septiembre) ACCIONES AFIRMATIVAS-Obligación del Estado
para garantizar el derecho al trabajo de personas con discapacidad DERECHO A LA IGUALDAD-Alcance SUJETOS DE ESPECIAL
PROTECCION EN ESTADO DE DEBILIDAD MANIFIESTA-Protección especial por parte del Estado ESTADO-Inclusión social y
laboral de personas con discapacidad/ACCIONES
AFIRMATIVAS-Efectividad del derecho a la igualdad material de población
discapacitada POBLACION
DISCAPACITADA-Desarrollo
de medidas afirmativas y actuación estatal DISCRIMINACION DE LA
POBLACION DISCAPACITADA EN EL AMBITO LABORAL La
Sala reitera que la discriminación sobre
la población en situación de discapacidad es especialmente marcada en el ámbito
laboral, por lo cual, resulta indispensable que el Estado adopte y ejecute
acciones afirmativas en esta órbita. El Estado está en la obligación de
realizar todas las acciones posibles que permitan igualar las condiciones de
acceso laboral de dichas personas. En consecuencia, la Corte
Constitucional ha establecido la importancia de dar especial protección a las
personas con discapacidad, resaltando la orden constitucional de realizar
acciones efectivas que pongan a esta población en igualdad de condiciones al
resto de la sociedad y su total integración PROTECCION A POBLACION
CON DISCAPACIDAD Y BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD-Reconocimiento por
parte del Estado del derecho de acceder a puestos de trabajo en condiciones de
igualdad material LEY QUE ESTABLECE
MECANISMOS DE INTEGRACION SOCIAL DE PERSONAS CON LIMITACION-Preferencia de
proponentes en procesos de contratación que hubieren incluido en nómina al
menos el 10% de trabajadores con discapacidad en caso de empate PROCESO DE CONTRATACION
A FAVOR DE GRUPOS DISCRIMINADOS-Introducción de acciones afirmativas en proceso
de adjudicación de contratos NEGATIVA DEL ICBF A
IMPLEMENTAR ACCIONES AFIRMATIVAS EN PROCESO DE ADJUDICACION DE CONTRATO EN CASO
DE EMPATE-Desconoce
integridad laboral e igualdad material de población con discapacidad ACCION AFIRMATIVA EN
PROCESOS DE CONTRATACION-Inclusión del criterio de desempate CRITERIO DE DESEMPATE
EN PROCESO DE ADJUDICACION DE CONTRATO-Acción afirmativa de obligatorio cumplimiento
para igualar oportunidad de acceso al mercado laboral de personas con discapacidad ACCION DE CUMPLIMIENTO-Procedencia cuando se
pretende que autoridad dé cumplimiento a una norma legal y no se presenta daño
directo de derechos fundamentales ESTABILIDAD LABORAL
REFORZADA-Protección/ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA DE PERSONAS
CON DISCAPACIDAD-Garantiza la permanencia en el empleo/ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA-Ineficacia del despido sin
autorización previa y expresa del Ministerio de Protección Social DERECHO A LA IGUALDAD
DE TRABAJADORES CON DISCAPACIDAD DE EMPRESA CONCURSANTE EN PROCESO DE
ADJUDICACION DE CONTRATO-Acto discriminatorio por no implementar acción afirmativa
de desempate ACCION DE TUTELA CONTRA
ICBF-Carencia
actual de objeto por daño consumado por adjudicación de contrato antes de
llegar expediente a la Corte Constitucional CARENCIA ACTUAL DE
OBJETO-Declaración/DAÑO CONSUMADO-Configuración ACCION AFIRMATIVA EN
FAVOR DE POBLACION DISCAPACITADA-Obligatoriedad para autoridades públicas de
implementarla en procesos de adjudicación de contratos
I.
ANTECEDENTES 1.
Fundamentos de la demanda de tutela[1] El
apoderado de los señores Gloria Elizabeth Acuña Matallana, Diana Cristina
Bermúdez Almonacid, Gabriel Rodolfo González Suárez, Fredy Duvián López
Morales, Ana Marcela Arévalo Sarachaga, María Isabel Castiblanco Castiblanco,
Eduar Alejandro López Morales, Albeiro Moreno Jiménez, Agustín Navarrete
Gutiérrez, Isaías Ramírez, Gonzalo Suárez Molano, Leidy Natalia Zuleta Sánchez,
Luis Eduardo Ostos Rico, José Alberto Ruiz Leguizamo y Greissy Andrea Vivas
Cordero interpuso acción de tutela contra Instituto Colombiano de Bienestar
Familia (en adelante ICBF), por considerar violado sus derechos al trabajo y a
la igualdad presentando los siguientes hechos. 1.1 La empresa Redes y
Comunicaciones de Colombia Ltda. (REDCOM en adelante), vinculó laboralmente a
los accionantes desde mediados del año 2009[2]. 1.2 En febrero de 2011, el ICBF abrió el concurso de méritos
No. 001 de 2011 el cual pretendía “seleccionar
al o los proponente(s) para realizar el control y la supervisión técnica,
mediante visitas a las entidades contratistas y una muestra representativa de
las unidades aplicativas de los proyectos 150 y 1.3 La empresa REDCOM
presentó derecho de petición en el que solicitaba se incluyera en el pliego de
condiciones del concurso, como causal de desempate el literal a) del artículo
24 de la Ley 361 de 1997. Esta norma establece a favor de los empleadores
particulares que participan de un proceso de licitación, adjudicación y celebración
de contratos y que tengan en sus nóminas al menos un 10 % del personal en situación
de discapacidad, el derecho a ser preferidos cuando surja un empate en
desarrollo del proceso[3]. 1.4 La entidad accionada
respondió negándose a acoger la observación formulada por el oferente con base
en los siguientes argumentos: a.) El criterio que la
empresa REDCOM echa de menos no puede ser incluido en
todos los procesos de adjudicación, por cuanto lejos de convertirse en un
mecanismo para corregir desigualdades, como lo argumentan los demandantes, esta
norma genera la ruptura de la igualdad entre los aspirantes toda vez que “apenas algunas o una de las ofertas
interesadas muestran que cuentan con el personal discapacitado”[4].
b.) El aludido criterio no puede ser implementado por cuanto no se encuentra en
aquellos que prevé el artículo 2 del Decreto 2473 de 2010[5],
el cual trae una lista taxativa de criterios de desempate para los procesos de
adjudicación. 1.5 Las entidades públicas,
de manera particular el ICBF, al no incluir en los pliegos de condiciones el
literal a) del artículo 24 de la Ley 361 de 1997, vulnera el derecho a la
igualdad material[6] de las personas en condición
de discapacidad, toda vez que la mencionada disposición contiene una acción
afirmativa. 1.6 Adicionalmente, señala que como consecuencia de la
decisión del ICBF, REDCOM, el 21 de marzo de 2011, informó a los accionantes
que solicitó autorización al Ministerio de la Protección Social para
desvincular a los funcionarios en condiciones de discapacidad, pues la empresa
considera que las garantías establecidas en la Ley 361 de 1997 no son cumplidas
por las entidades estatales y de manera específica, por el ICBF[7]. 1.7 El apoderado solicita
como medida provisional que se le ordene al ICBF suspender el concurso de
méritos 01 de 2011 en la etapa en que se encuentre, con el fin de evitar que se
consume el daño iusfundamental[8]. 2. Respuesta de la entidad accionada El señor Santiago Plata Valenzuela, actuando como coordinador
del grupo de Contratos de la Oficina Asesora Jurídica del ICBF, mediante
escrito solicitó que la acción de tutela sea desestimada de acuerdo con los siguientes
hechos y argumentos[9]: 2.1 El 23 de
febrero de 2011, el ICBF mediante Resolución No. 000667, dio apertura al concurso
de méritos 001 de 2011, cuyo objeto era “seleccionar
al o los proponente(s) para realizar el control y la supervisión técnica,
mediante visitas a las entidades contratistas y una muestra representativa de
las unidades aplicativas de los proyectos 150 y 2.2 REDCOM y algunos de
sus trabajadores en situación de discapacidad, presentaron un derecho de
petición solicitando la inclusión del criterio de desempate contenido en el
numeral a) del artículo 24 de la Ley 361 de 1997 en los pliegos de condiciones.
Este fue resuelto informándoles que en caso de desempate en el proceso
contractual se aplicarían únicamente los criterios contenidos en el Decreto
2473 de 2010, acorde con los siguientes argumentos: 2.2.1 El proceso de contratación se desarrolla basándose
en los principios de la Ley 80 de 1993, entre los que se cuenta el de igualdad.
Este hace referencia a la paridad entre los proponentes para intervenir y
participar durante el proceso de adjudicación. Así mismo, el artículo 5 de la
Ley 1150 de 2007 establece la selección objetiva como criterio fundamental para
tener en cuenta en los procesos de contratación. Considera la entidad accionada que la
implementación de la mencionada medida vulnera la igualdad entre los
postulantes, toda vez que no todos los proponentes cumplen con la hipótesis
normativa de contar en su nómina con por lo menos el 10% de personas en
situación de discapacidad. A la luz de los preceptos de contratación estatal no
es dable establecer este tipo de beneficios, que claramente rompen con el
principio de igualdad y de selección objetiva, produciendo una desigualdad
entre los proponentes. 2.2.2 El Decreto 2473 de 2010 señala una lista
taxativa, sucesiva y excluyente de criterios de desempate, de tal manera que en
los procesos de adjudicación deben tenerse en cuenta única y exclusivamente los
allí consignados. El Decreto 2473 de 2010 es una disposición reglamentaria que
impide que sean tenidas en cuenta otras causales de desempate, así estén
contempladas en una Ley. 2.2.3 En suma, el ICBF argumentó que no es dable
aplicar el criterio de desempate contenido en el artículo 24 de la Ley 361 de
1997, pues con el mismo se quiebra la igualdad entre los proponentes y,
adicionalmente, no se encuentra contemplado en la lista “taxativa” que consagra
el artículo 2 del Decreto 2473 de 2010. 2.3 Por ultimo, aseguró que la acción de tutela
no es el mecanismo idóneo para controvertir asuntos de índole contractual, por
lo cual, el juez de tutela debía declarar improcedente el presente
procedimiento[11]. 3. Decisión
de tutela objeto de revisión 3.1 Única
instancia: Sentencia
del Juzgado Cuarenta y Nueve Penal del Circuito de Bogotá del 8 de abril de 2011[12]: El Juzgado Cuarenta y Nueve Penal del Circuito
de Bogotá, declaró improcedente la acción de tuteló con base en los siguientes
argumentos: Consideró que los accionantes cuentan con otros
mecanismos de defensa judicial para la protección de sus derechos, tales como, las
acciones de nulidad, de nulidad y restablecimiento del derecho, contractual y
popular. Estas, en principio, son idóneas para controvertir el acto
administrativo del ICBF a menos que los accionantes lograran demostrar la
inminencia de un perjuicio irremediable, caso en el cual la acción de tutela
sería procedente únicamente como mecanismo transitorio. No obstante, de los
hechos y de las pruebas contenidos en el expediente, no se encuentran
acreditadas circunstancias objetivas que permitan concluir que los accionantes
están próximos a sufrir un daño irremediable y, por el contrario, se evidencia que
los tutelantes dan por sentados hechos que aún no han ocurrido como la eventual
pérdida de sus puestos de trabajo. Debido a que existen otros mecanismos
judiciales para controvertir la actuación del ICBF, y a que no se evidencia la
ocurrencia de un perjuicio irremediable que amerite la intervención del juez de
tutela, la acción fue declarada improcedente. 4 Actuación
en sede de revisión 4.1 Mediante Auto del
27 de julio de 2011[13],
se ordenó que (i)
Por Secretaria General, se vinculara a
la empresa Redes
y Comunicaciones de Colombia Ltda., y al Ministerio de la Protección Social. (ii)
Se oficiara al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, para que informara en
qué etapa se encuentra el proceso de contratación publicado en el Portal Único
de Contratación con el número cm0012011, cuyo objeto es “seleccionar al o a los proponente(s) para realizar el control y la
supervisión técnica, mediante visitas a las entidades contratistas y una
muestra representativa de las unidades aplicativas de los proyectos 150 y (iii) Se
oficiara al Ministerio de la Protección Social para que informara sobre: a) el
estado del proceso administrativo iniciado en virtud de la solicitud de
autorización para despedir a 16 personas que se encuentran en situación de
discapacidad, en la empresa Redes y Comunicaciones de Colombia Ltda.; b)
igualmente, resulta importante conocer que acciones realiza el Ministerio con
el fin de darle pleno cumplimiento a la Ley 361 de 1997 que establece
mecanismos de integración social de las personas con limitación. (iv)
Se oficiara al Grupo de Investigación de Derechos Humanos y DIH “De las Casas”
de la Escuela de Derecho de la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá, al
Programa de Acción por la Igualdad y la Inclusión Social –PAIIS- de la
Universidad de los Andes, al grupo de Investigación en Derechos Humanos de la
Universidad del Rosario, al Departamento Nacional de Planeación (DNP), al
Procuraduría General de la Nación y a la Defensoría del Pueblo, para que se
pronunciaran en el presente caso. 4.2 Respuesta a la solicitud de pruebas 4.2.1 El 4 de agosto de 2011, la Secretaria
General informó que vencido el término probatorio fueron recibidos los oficios de
la empresa Redes y Comunicaciones de Colombia Ltda. REDCOM, del grupo de
Investigación en Derechos Humanos de la Universidad del Rosario, y del
Departamento Nacional de Planeación DNP. Adicionalmente el 5 de agosto de 2011,
fueron allegados los oficios del ICBF y del Ministerio de la Protección Social,
en los que dan respuesta al Auto de pruebas de fecha 27 de julio de 2011[14]. 4.2.2 La empresa Redes
y Comunicaciones de Colombia Ltda. REDCOM, mediante oficio de fecha 3 de agosto
de 2011[15], respondió lo siguiente: (i) Todos los accionantes laboran desde hace
más de 18 meses en la empresa. (ii) La empresa cumple con el requisito
impuesto en el numeral a) del artículo 24 de la Ley 361 de 1997, hecho que está
certificado por el Ministerio de la Protección Social. (iii) El ICBF decidió inaplicar la mencionada
disposición legal por contradecir una norma de inferior jerarquía. De esta
forma, se ven afectados los derechos a la estabilidad jurídica de los procesos
de contratación y de las empresas que han confiado en lo estipulado por la ley.
Contrario a lo decidido por el ICBF de obviar la aplicación de la Ley 361,
entidades como ECOPETROL, INCO, ETSA, Ministerio de Educación Nacional, INVIAS,
entre otras, le han dado aplicación en los pliegos de condiciones con criterios
diferentes, sin embargo, en algunos casos, esta inclusión ha sido inocua, pero
no ha sido rechazada de tajo. (iv) Concluye indicando que la no aplicación de
la Ley 361 de 1997, podría afectar la continuidad de los empleados que se
encuentran en situación de discapacidad y, a su vez, la contratación de
personas que se encuentren en iguales circunstancias que los accionantes. 4.2.3 En los descargos del
ICBF frente al caso particular, reiteró los argumentos expuestos en la
contestación de la demanda. Adicionalmente, informó que el concurso de méritos
001 de 2011, fue adjudicado mediante Resolución 1618 del 6 de mayo de 2011[16],
en la cual se puede constatar que la empresa REDCOM participó en el concurso
público de méritos de convocatoria 001 de 2011, específicamente en las
macro-regiones 3 y 4. Así mismo, se observa que en las mencionadas
macro-regiones se presentaron empates entre tres de los concursantes de la siguiente
forma[17]:
Estos empates fueron dirimidos por el ICBF bajo la
consideración “Que en cuanto a la
acreditación de la calidad de MYPIMES de las demás firmas, no pudieron
constatar la calidad de MYPIME (…) Que en vista de lo anterior, se dio
aplicación al literal f) del numeral 1,20 del pliego de condiciones
procediéndose a realizar el sorteo mediante balotas según lo expresado en dicho
numeral, con el fin de identificar los aferentes en orden de elegibilidad”[18].Como
consecuencia de lo anterior, el ICBF resolvió, a través de un sorteo adjudicar
el proceso concurso de méritos No. 001 de 2011 en las macro-regiones 3 y Como
consecuencia de este procedimiento, a la fecha, se han suscrito los siguientes
contratos[19]:
4.2.4 El grupo de Investigación
en Derechos Humanos de la Universidad del Rosario,
dando respuesta a la solicitud realizada por este tribunal mediante
comunicación del 3 de agosto de 2011[20], emitió concepto donde
analizó los siguientes aspectos: 4.2.4.1 El derecho a la Igualdad de las
personas con discapacidad y las medidas que garantizan su adaptación
profesional y laboral. En el artículo 13 de la Constitución política
se estipula lo siguiente: “El Estado
protegerá especialmente aquellas personas que por su condición económica,
física o mental se encuentre en circunstancia de debilidad manifiesta y
sancionara los abusos o maltratos que contra ellas se cometan” de lo
anterior, se deduce la obligación por parte del Estado de tomar las medidas
necesarias, con el fin de garantizarle un trato igualitario y la protección
requerida a las personas que por estar en condiciones de vulnerabilidad lo
requieran. A su vez, la Corte Constitucional en reiterada
jurisprudencia y consolidada, ha velado porque las personas que están en
situación de discapacidad se les respeten y garanticen la totalidad de los
derechos que la Carta les otorga. En el artículo 54 de la Constitución se establece
la obligación al Estado y a los empleadores de velar por la ubicación laboral y
por la capacitación de las personas que tengan algún tipo de disminución
física. 4.2.5 El
Departamento Nacional de Planeación (DNP) expresó[21] que de los hechos
narrados no se desprende la ocurrencia de un perjuicio irremediable, pues los
accionantes no demuestran que esté por suceder un daño grave que amerite la
intervención del juez de tutela. Por tal motivo,
los accionantes pueden acudir a la jurisdicción Administrativa y, en
consecuencia, la acción de tutela en este caso debe ser declarada improcedente. 4.2.6 El
Ministerio de la Protección Social a través del Coordinador del Grupo de Acciones
Constitucionales de la oficina Asesora Jurídica y de Apoyo Legislativo
respondió a las inquietudes planteadas por la Sala de la siguiente manera[22]: 4.2.6.1 En
cuanto al segundo interrogante, en el que se le solicitaba que informara sobre
las acciones que realiza el Ministerio con el fin de darle pleno cumplimiento a
la Ley 361 de 1997 que establece mecanismos de integración social de las
personas con limitación, el Ministerio asevera que su política frente a la
población con discapacidad gira en torno a 3 ejes fundamentales, a saber: - Sensibilizar
al público en general, a los gremios empresariales y a la población que se
encuentra en situación de discapacidad de la protección laboral. - Ruedas
empresariales, que buscan lograr que las entidades formen un grupo técnico y
que sea posible la inclusión laboral de personas discapacitadas - Procesos
de sensibilización, que consiste en realizar campañas de sensibilización para
lograr el acceso laboral y la generación de empleo para esta población. 4.2.7 El
Procurador General de la Nación, doctor Alejandro Ordoñez Maldonado intervino
solicitando la protección de los derechos fundamentales de las personas en
condición de discapacidad[23].
En primer
lugar, el Procurador invocó los artículos 13, 47 y 54 de la Carta Política,
donde se establece la obligación del Estado de proteger a las personas que se
encuentran en estado de debilidad y da la posibilidad de tratarlas en forma
privilegiada con medidas de diferenciación positiva; en el mismo sentido
resalta que el Congreso de la República expidió la Ley 361 del 1997, con el fin
de hacer realidad los derechos de los discapacitados. En segundo
lugar, menciona la protección especial a las personas con discapacidad y los
instrumentos internacionales[24] en los cuales Colombia se
ha comprometido a crear políticas públicas que permitan la inclusión laboral de
las personas discapacitadas, a mitigar cualquier forma de discriminación y a promover
programas que permitan su rehabilitación y vinculación social. Finalmente,
señala que “el tema de la discapacidad
está íntimamente relacionado con la dignidad de las personas. Adquiere gran
relevancia desde el punto de vista de la forma como se va a garantizar su efectiva
aplicación en las entidades estatales y de la oportunidad de rehabilitación y
reintegración de las personas en condiciones de discapacidad. Por lo tanto, la
exigibilidad y respeto de las normas inclusivas que para el caso específico el
legislador ha proferido implica que estas deben ser aplicadas no de manera
discrecional por parte de la respectiva entidad. Se trata de una obligación
constitucional, en procura de que el trato discriminatorio que en la actualidad
impera en los procesos de acceso a la administración pública y, especialmente
en los procesos de selección y adjudicación de contratos estatales sea comprendido
a partir del bloque de constitucionalidad[25]”. 4.3 Mediante Auto del 3 de
agosto de 2011 el magistrado sustanciador por considerarlo pertinente ordenó vincular
a Gloría Guzmán Gómez representante legal del “CONSORCIO EMPRESARIAL” quien en
desarrollo del concurso de méritos 001 de 2011 del ICBF se le adjudicó el
contrato 176, así como a los miembros del consorcio ATI INTERNACIONAL LTDA.,
SERVINC LTDA., BRAIN S.A, ASVQ SAS, VCO S.A,
y a la C & M CONSULTORES, empresa participante en el
proceso concursal objeto de debate en este proceso. 4.4
Todas las personas jurídicas vinculadas se manifestaron en el sentido de que: a) El
proceso concursal terminó con la expedición de la Resolución 1619 del 6 de mayo
de 2011 por medio de la cual se adjudicó el mencionado concurso de méritos a el
“Consorcio Empresarial”, utilizando el método del sorteo. b) El
presente proceso resulta improcedente, por cuanto no se logra demostrar
satisfactoriamente que se produzca un daño irremediable en los derechos de los
accionantes. Por lo cual, no se cumple con el principio de subsidiaridad y debe
declararse la improcedencia de la solicitud constitucional. II. CONSIDERACIONES 1.
Competencia Esta Sala es competente para revisar la providencia
de tutela antes reseñada, con base en la Constitución Política, artículos 86 y
241 numeral 9; en el Decreto 2591 de 1991, artículos 2. Problemas jurídicos Corresponde a esta Corte responder los siguientes
problemas jurídicos: 1. ¿Cuál es la naturaleza jurídica del numeral a) del artículo 24 de la Ley
361 de 1997? 2. ¿Es obligación de las entidades estatales implementar en un proceso
público de adjudicación la disposición contenida en el numeral a) del artículo
24 de la Ley 361 de 1997 Ley 361 de 1997? 3. ¿Vulnera los derechos fundamentales al trabajo y a la igualdad de las
personas con discapacidad, contratadas laboralmente por una de las empresas que
cumplen la hipótesis normativa del numeral a) del artículo 24 de la Ley 361 de
1997 Ley 361 de 1997, la negativa de la entidad convocante de implementar la
mencionada disposición? Para resolver estos problemas jurídicos, la
Sala: (i) reiterará la Jurisprudencia en torno al derecho a la igualdad y las
acciones afirmativas; (ii) revisará la protección constitucional al derecho al
trabajo de las personas en situación de discapacidad; (iii) establecerá la
obligatoriedad de implementar las acciones afirmativas en los procesos
contractuales; y (iv) solucionará el caso concreto. 3. Acciones
afirmativas son una obligación del Estado para garantizar el derecho al trabajo
de las personas en situación de discapacidad 3.1 El artículo 13 de la Constitución consagra
el derecho a la igualdad[26].
Específicamente, señala que el Estado tiene la obligación de promover las
condiciones necesarias que permitan que “la
igualdad sea real y efectiva” y, para esto, “adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados”. El artículo en mención, primero,
reconoce que todas las personas nacen y permanecen iguales para el sistema
jurídico y, segundo, le impone al Estado la obligación de emprender acciones en
favor de los grupos discriminados o marginados, con el propósito de eliminar
las exclusiones de las que son víctimas. El mandato constitucional no se
limita al reconocimiento de la igualdad ante la ley o puramente formal, sino
que implica la obligación estatal de realizar acciones efectivas que eliminen
las barreras discriminatorias. Así pues, este es un
mandato de eliminar de la organización y el accionar estatal, de la sociedad y
de sus estructuras económicas, sociales y culturales la sutil, silenciosa y
prolongada discriminación hacia los grupos que tradicionalmente han sido
rezagados como, por ejemplo, las personas en situación de discapacidad, los
indígenas, las comunidades afrodescendientes o las mujeres. 3.2
Ahora, la Carta del 91 contiene, adicionalmente, la obligación Estatal de
proteger, especialmente, “a aquellas
personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en
circunstancia de debilidad manifiesta (…)”, personas que la jurisprudencia
ha denominado como sujetos de especial protección constitucional. De tal
suerte, que la obligación del Estado de buscar la igualdad material es
especialmente relevante cuando se trata de grupos marginados, que han sufrido
históricamente de discriminación. En este sentido, en
reiterada y consolidada jurisprudencia[27], esta Corte ha sostenido
que al realizar una interpretación sistemática de la Constitución se concluye
que el Estado debe adoptar y promover medidas tendientes a favorecer a grupos
de personas que se encuentran en situación de debilidad producida por
desigualdades históricas, sociales, culturales, físicas o económicas. Con
dichas medidas el Estado busca garantizar que estas personas puedan gozar de
sus derechos de manera efectiva. La jurisprudencia de esta Corporación
al respecto ha señalado que en la Constitución “[h]a sido consignada la
obligación en cabeza del Estado según la cual éste se encuentra llamado a
emprender actuaciones positivas en virtud de las cuales se logre la integración
de sectores de la sociedad que, por una antigua e irreflexiva tradición que
hunde sus raíces en oprobiosos prejuicios, han sido separados de manera
ilegítima del pleno desarrollo de sus libertades. En tal sentido, el texto
constitucional ha asumido un compromiso expreso a favor de los sectores de la
población que requieren atención especial por el cual se encuentra obligado a
desarrollar acciones afirmativas que avancen en la realización de un orden
social más justo y permitan el ejercicio completo de las libertades para todos
los ciudadanos”.[28] 3.3 La Carta Política en el artículo 47[29] señala
que el Estado adelantará las medidas necesarias para lograr la inclusión social
de las personas en discapacidad y, de esta manera, acorde con su condición, puedan
tener un desarrollo adecuado y satisfactorio de su proyecto de vida. La jurisprudencia ha sido
enfática en sostener que el mandato constitucional consiste en hacer efectivo
el derecho a la igualdad material y, no meramente formal, de la población
discapacitada, para lo cual, es necesario diseñar acciones afirmativas
orientadas a protegerla[30]. Al
respecto la Corte en la sentencia C-989 de 2006, expresó: “… que al existir un
refuerzo constitucional respecto de la prevalencia de los derechos de los
discapacitados en su calidad de sujetos de especial protección constitucional
–por encontrarse en condiciones especiales de disminución física o mental-; el
Estado en cumplimiento de sus fines esenciales, debe establecer las medidas de
tipo legal que sean necesarias a efectos de hacerlo efectivo.[31]
En esos términos, es que se entiende
plenamente desarrollado el mandato constitucional previsto en el artículo 47
constitucional[32]” 3.4
Puede establecerse, entonces, que la constitución trae una protección especial
para la población en discapacidad, que debe puntualizarse con la adopción de
medidas concretas que permitan eliminar las barreras sociales, económicas y
culturales que propician los actos de discriminación y, por ello, la
prolongación de la exclusión. 3.5
De manera más concreta, las medidas afirmativas sobre la población
discapacitada deben desarrollarse con base en los siguientes lineamientos
establecidos en la jurisprudencia constitucional:
“(a) la igualdad de derechos y oportunidades entre las
personas con discapacidad y los demás miembros de la sociedad, con la
consiguiente prohibición de cualquier discriminación por motivos de
discapacidad, (b) el derecho de las personas con discapacidad a que se adopten
todas las medidas necesarias para poder ejercer sus derechos fundamentales en
pie de igualdad con los demás, y (c) el deber estatal correlativo de otorgar un
trato especial a las personas con discapacidad”[33]. Estos se constituyen como los ejes de la
actuación estatal frente a la población en situación en discapacidad. Estos
tres postulados deben dirigir tanto la formulación de todas las políticas estatales
sobre discapacidad como la ejecución de las mismas. 3.6
En lo atinente el ámbito laboral, el artículo 54 de la Carta Política señala
que “El Estado debe propiciar la
ubicación laboral de las personas en edad de trabajar y garantizar a los
minusválidos el derecho a un trabajo acorde con sus condiciones de salud”.
Esto implica que es una obligación estatal crear los mecanismos que permitan la
inclusión de la población en situación de discapacidad en el mercado laboral en
igualdad de oportunidades que el resto de las personas. 3.7
Resulta históricamente comprobable que la población discapacitada ha sido
víctima de discriminación[34] en el ámbito laboral. Las personas que se encuentran en situación de
discapacidad, y que pretenden buscar empleo, deben enfrentarse con múltiples
prejuicios sociales, entre otros[35]: (i)
la suposición de que laboralmente son menos productivos, (ii) la consideración
acerca de que su condición física requiere mayor atención médica y, por tanto,
se ausenta frecuentemente del trabajo y (iii) la idea según la cual su
formación académica es deficiente, lo que implica invertir en su capacitación
profesional[36]. Así
mismo, encuentran barreras arquitectónicas que impiden o dificultan su ingreso
y movilidad al interior de la empresa. 3.8 En conclusión, la Sala reitera que la discriminación sobre
la población en situación de discapacidad es especialmente marcada en el ámbito
laboral, por lo cual, resulta indispensable que el Estado adopte y ejecute
acciones afirmativas en esta órbita. El Estado está en la obligación de
realizar todas las acciones posibles que permitan igualar las condiciones de
acceso laboral de dichas personas[37]. En
consecuencia, la
Corte Constitucional ha establecido la importancia de dar especial protección a
las personas con discapacidad, resaltando la orden constitucional de realizar
acciones efectivas que pongan a esta población en igualdad de condiciones al
resto de la sociedad y su total integración. 4. La
protección a la población con discapacidad en el bloque de constitucionalidad 4.1 El compromiso estatal de buscar la
integración al mercado laboral de la población en situación de discapacidad se desprende,
además, del bloque de constitucionalidad (artículo 93 superior). Así, por
ejemplo, en el “Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales” (de
ahora en adelante PIDESC) los estados parte asumieron el compromiso de
reconocer el derecho el trabajo[38] y promover el acceso al
mismo de todas las personas[39]. En desarrollo de estas
disposiciones el Comité DESC, quien es el intérprete
autorizado del PIDESC, suscribió la observación No. 5 sobre
las personas con discapacidad[40] (11 período de sesiones, 1994). En
el mencionado documento se indica que, de manera general, los Estados que
suscribieron el pacto deben adoptar políticas efectivas para la integración
social de la población en situación de discapacidad. De manera particular, en
el caso del acceso al mercado laboral, el numeral 20 del citado instrumento
indica que “[l]a esfera del empleo es una
de las esferas en las que la discriminación por motivos de discapacidad ha sido
tan preeminente como persistente. En la mayor parte de los países la tasa de
desempleo entre las personas con discapacidad es de dos a tres veces superior a
la tasa de desempleo de las personas sin discapacidad. Cuando se emplea a
personas con discapacidad, por lo general se les ofrece puestos de escasa remuneración
con poca seguridad social y legal y a menudo aislados de la corriente principal
del mercado del trabajo. Los Estados deben apoyar activamente la integración de
personas con discapacidad en el mercado laboral ordinario”. 4.2 Igualmente, este documento en el numeral 22
prescribe que los estados parte deben adoptar medidas con el propósito de que “las personas con discapacidad, tanto si
viven en zonas rurales como si viven en zonas urbanas, han de tener las mismas
oportunidades de empleo productivo y remunerado”. Así, Colombia como
suscriptor del PIDESC está en la obligación de implementar medidas que permitan
a la población en situación de discapacidad tener oportunidades efectivas de
obtener empleo, que le brinden la posibilidad de cubrir con dignidad sus necesidades.
4.3 En el mismo sentido la “Convención de Naciones Unidas sobre los
Derechos de las Personas con Discapacidad” señala en su artículo 17 que: “Los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a
trabajar, en igualdad de condiciones con las demás; ello incluye el derecho a
tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente elegido
o aceptado en un mercado y un entorno laborales que sean abiertos, inclusivos y
accesibles a las personas con discapacidad. Los Estados Partes salvaguardarán y
promoverán el ejercicio del derecho al trabajo, incluso para las personas que
adquieran una discapacidad durante el empleo, adoptando medidas pertinentes,
incluida la promulgación de legislación, entre ellas: e) Alentar las oportunidades de empleo y la
promoción profesional de las personas con discapacidad en el mercado laboral, y
apoyarlas para la búsqueda, obtención, mantenimiento del empleo y retorno al
mismo; (…) h) Promover el empleo de personas con discapacidad en el
sector privado mediante políticas y medidas pertinentes, que pueden incluir
programas de acción afirmativa, incentivos y otras medidas; Lo anterior implica que el Estado colombiano, como Estado
parte de la mencionada convención, reconoce el derecho de las personas
discapacitadas de acceder a puestos de trabajo en condiciones de igualdad
material, para lo cual debe implementar medidas que incentiven y promuevan el
acceso al empleo de las personas discapacitadas. 4.4 Así mismo, la “Convención interamericana para la
eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con
discapacidad” en su artículo tercero consagra que: “Para lograr los objetivos de esta Convención, los
Estados parte se comprometen a: 1. Adoptar las medidas de carácter legislativo, social,
educativo, laboral o de cualquier otra índole, necesarias para eliminar la
discriminación contra las personas con discapacidad y propiciar su plena
integración en la sociedad, incluidas las que se enumeran a continuación, sin
que la lista sea taxativa: a) Medidas para eliminar progresivamente la
discriminación y promover la integración por parte de las autoridades
gubernamentales y/o entidades privadas en la prestación o suministro de bienes,
servicios, instalaciones, programas y actividades, tales como el empleo, el
transporte, las comunicaciones, la vivienda, la recreación, la educación, el
deporte, el acceso a la justicia y los servicios policiales, y las actividades
políticas y de administración”; 4.5 En este instrumento internacional Colombia se obligó,
nuevamente, a adoptar las medidas necesarias para lograr la inclusión de la
población discapacitada en el mercado laboral. En esta Convención resulta
evidente que el deber del Estado no se limita a crear medidas legislativas de
integración, sino a que las mismas sean ejecutadas de manera efectiva. Es
decir, el cumplimiento de la convención obliga a que, por un lado, se adopten
medidas tendientes a la integración de la población con discapacidad y, por
otro, a que las mismas sean efectivamente aplicadas por cualquier institución
del Estado que tenga la oportunidad de hacerlo. De tal suerte, que es deber
estatal para con la población discapacitada, adoptar medidas que promuevan su
integración al mercado laboral en condiciones de igualdad material, y que las
mismas sean ejecutadas por las diferentes instituciones. 4.6 En suma, nuestra
Constitución Política trae un mandato de igualdad real, que implica que todas
personas tengan igualdad de oportunidades. Así mismo, que la población en
situación de discapacidad como sujeto de especial protección constitucional,
tiene el derecho, derivado de la Carta misma y del bloque de
constitucionalidad, a que el Estado Colombiano (i) evite realizar cualquier
tipo de actos discriminatorios contra la población en situación en discapacidad
(ii) adopte medidas que le permitan tener igualdad de oportunidades en el
acceso al mercado laboral y (iii) a que el Estado de cumplimiento con particular
atención a las medidas legislativas o administrativas establecidas. 5. Interpretación
del artículo 24 de la Ley 361 de 1997 5.1 El marco constitucional esbozado hasta el
momento marca pues el camino que debe seguir el intérprete y el aplicador de la
normativa contenida en la Ley 361 de 1997, y que dispone que en todo proceso de
“licitación,
adjudicación y celebración de contratos, sean estos públicos o privados”[41] deberá implementarse la
acción afirmativa consistente en la preferencia, en caso de empate, de aquellos
proponentes que hubieren incluido en sus nóminas al menos el 10% de
trabajadores en condición de discapacidad. 5.2 De acuerdo a lo anterior, debe reiterarse que este
artículo contiene un criterio de desempate universal, y aplicable en cualquier
ámbito relacionado con el proceso de contratación, en virtud del cual deberá
preferirse a aquel proponente, cuando dos o más obtengan la misma calificación,
que cumpla la hipótesis normativa de contar en su nómina con por lo menos el
10% de empleados en condición de discapacidad, situación que debe ser
certificada por la oficina de trabajo respectiva. Esta disposición resulta ser
un incentivo para que las empresas que participan en procesos de adjudicación tendiente
a que se amplíe la oferta de puestos de trabajo disponibles para personas en
situación de discapacidad, facilitando con ello su integración al mercado
laboral. Siendo esto así, resulta claro la primera dimensión protegida por la
norma se encamina a ofrecer una medida afirmativa en favor de la población en
situación de discapacidad que busca su integración efectiva al mercado laboral,
y con ello, mitigar la discriminación histórica que han sufrido las personas
con discapacidad en aspectos relacionados con el derecho al trabajo. 5.3 La disposición ofrece, simultáneamente, un segundo
ámbito de protección, esta vez dirigido a la empresa que decide mantener en su
nómina a trabajadores que sufran de discapacidades. Esta segunda dimensión
consiste en un derecho de preferencia a favor de la empresa empleadora, a ser
preferida en un proceso de contratación cuando se presente un empate en la calificación
de las propuestas. Resulta ser un criterio para dirimir empates igual a los
contenidos en otras normas de carácter contractual (v. gr. el artículo 2 del
Decreto 2473 de 2010). De tal suerte que la implementación del mencionado
criterio es un derecho de las empresas participantes que cumplen con la
hipótesis normativa, de contenido patrimonial, pues resulta ser un criterio de
desempate con el cual puede decidirse la adjudicación de un contrato. 5.4 En suma, la disposición analizada contiene dos
órbitas de protección: la primera, desde la óptica de los derechos
fundamentales por cuanto se trata de una acción afirmativa que pretende
incentivar a los empleadores a integrar a la población con discapacidad al
mercado laboral y, la segunda, una órbita contractual en la cual es un criterio
de desempate en procesos de adjudicación que puede generarle derechos
patrimoniales a las empresas participantes. 6.
La implementación del numeral a) del artículo 24 de la Ley 361 de 1997 en
procesos de adjudicación 6.1 El artículo aquí analizado, en virtud de los
principios constitucionales que desarrolla, deberá tenerse en cuenta e implementarse
en cualquier procedimiento de contratación en el que los requisitos exigidos
por la norma se cumplan. Adicionalmente, debe señalarse que la norma en
cuestión consagra una acción afirmativa sobre la población discapacitada, por
lo cual, su aplicación cumple los propósitos de los artículos 13 y 54 de la
Constitución Política y de los ya reseñados instrumentos internacionales, parte
del bloque de constitucionalidad. 6.2 En relación la legitimidad, desde el punto de vista
constitucional, de la introducción de acciones afirmativas aplicadas en el
análisis de pliegos de condiciones, la Corte Constitucional ha señalado que si
bien la selección objetiva de proponentes es una forma de realizar el principio
de transparencia en la administración pública, también es cierto que la
inclusión de medidas afirmativas en el proceso de contratación a favor de
grupos históricamente discriminados consulta altos propósitos constitucionales.
Al respecto señaló: “Los criterios de selección objetiva del
contratista y de favorabilidad de las ofertas buscan garantizar la
transparencia e imparcialidad de la función pública y la eficacia y eficiencia
de los recursos públicos para el cumplimiento de los fines del Estado, por lo
que es válido que el legislador hubiere exigido a la administración la
evaluación de la propuesta más ventajosa para el Estado. Sin embargo, ello no
significa que esté constitucionalmente prohibido el diseño de formas jurídicas
transitorias dirigidas a favorecer a grupos sociales tradicionalmente
discriminados o a privilegiar sujetos de especial protección constitucional,
puesto que el principio de igualdad material se impone a todas las autoridades
(artículo 13 de la Constitución)”[42]. 6.3 Tan es así que en la citada providencia, la Corte
Constitucional decidió declarar exequibles las normas demandadas “en el
entendido de que los principios de transparencia, selección objetiva e igualdad
permiten que dentro de los factores de escogencia o criterios de ponderación,
en los pliegos de condiciones se incluyan medidas de acciones afirmativas”. Esta decisión de la
Corte Constitucional, si bien no se refiere directamente a la norma analizada,
si establece un criterio claro de cómo para el marco constitucional vigente es
admisible, compatible e incluso necesario para la interpretación de los criterios
de selección objetiva, la introducción de acciones afirmativas como criterio de
desempate en un proceso de adjudicación. 6.4
Establecido lo anterior, es forzoso indicar que los argumentos expuestos en el
presente caso por el ICBF, para negarse a aplicar el criterio de desempate
contenido en el artículo 24 de la Ley 361 de 1997, carecen de fundamento constitucional
y, contrario a lo afirmado por la entidad, la inaplicación de este tipo de
medidas desconoce altos valores constitucionales como la búsqueda de la
integración laboral de la población en situación de discapacidad y la igualdad
material. Conviene pues repasar la argumentación expuesta por el ICBF
para negarse a aplicar el criterio de desempate analizado, según la cual, el
mencionado criterio de desempate no puede ser incluido en un pliego de
condiciones en virtud de lo siguiente: a) Este criterio no puede ser incluido en todos los procesos de adjudicación,
por cuanto lejos de convertirse en un mecanismo para corregir desigualdades,
como lo argumentan los demandantes, esta norma genera la ruptura de la igualdad
entre los aspirantes toda vez que “apenas
algunas o una de las ofertas interesadas muestran que cuentan con el personal
discapacitado”[43].
b) El aludido criterio no es implementado toda vez que no se encuentra en
aquellos que prevé el artículo 2 del Decreto 2473 de 2010[44],
el cual trae una lista taxativa de criterios de desempate para los procesos de adjudicación.
6.4.1 Ninguno de los dos argumentos es de recibo para la
Sala pues, en primer lugar, resulta evidente que no todos los participantes contarán
con la cuota de personal discapacitado, pues es precisamente esa hipótesis la
que contempla una norma expresamente diseñada por el legislador para romper
empates. Así, el criterio para dirimir el eventual empate, consiste en que si
alguna de las empresas participantes cumple con la cuota de contratación de
discapacitados, esta será preferida frente a los participantes que no la
tienen. La interpretación que ofrece el ICBF dejaría sin sentido este o
cualquier otro criterio de desempate, pues la esencia de los mismos es que
alguno de los proponentes lo cumple y, por tanto, el empate se dirime a su
favor. El argumento expuesto por el ICBF llevaría a concluir que todas las
causales de desempate que se implementen en un proceso de adjudicación rompen
la igualdad entre los participantes porque algunos participantes cumplen el
criterio y otros no. 6.4.2 En segundo lugar, no resulta admisible el argumento
según el cual el Decreto 2473 de 2010[45]
contiene la lista taxativa de criterios de desempate y, por tanto, no cabe
aplicar uno que se encuentra en una ley. Semejante argumento es desconocer el sistema más básico de fuentes del
derecho, en virtud del cual la Constitución y la ley son fuentes normativas de
superior jerarquía que un Decreto. Por ende, nunca sería válido inaplicar la
ley y mucho menos la propia Constitución[46],
por contradecir una norma de inferior jerarquía. Resulta de la esencia del
concepto de ordenamiento jurídico que
las normas de inferior jerarquía están subordinadas a otras normas superiores y
no en sentido contrario, como lo sugiere el argumento del ICBF. 6.5 Como se observa, los argumentos del ICBF para no
aplicar el numeral a) del artículo 24 de la Ley 361 de 1997 no son plausibles
jurídicamente. Por el contrario, la Sala encuentra que lo que corresponde con
el orden constitucional es incluir el citado criterio de desempate, que
contiene una acción afirmativa, en todos los procesos de contratación, incluido
el adelantado por el ICBF y objeto de la presente acción de tutela. En efecto,
la norma se encuentra en una disposición legal vigente y no existe ningún
motivo constitucionalmente admisible para no darle efectos jurídicos. Así que
no sólo no son admisibles los argumentos expuestos por el ICBF, sino que
existen poderosas razones de orden constitucional, desconocidas de manera
flagrante por la entidad accionada, que indican que cuando se trata de una
acción afirmativa el Estado debe ser especialmente acucioso en su cumplimiento.
Con todo lo anterior, valga reiterar que el criterio de desempate contemplado
en el numeral a) del artículo 24 de la Ley 361 de 1997 debe ser implementado en
todos los procesos de adjudicación, hecho por el que resulta injustificable no
darle cumplimiento. 6.6
Un caso similar se resolvió en la sentencia T-724 de 2003 en el cual las
personas afiliadas a la “Asociación de Recicladores de Bogotá” solicitaron que se
incluyera en los pliegos de condiciones de un proceso licitatorio, adelantado
por la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos del Distrito Capital de Bogotá, cláusulas
que tuvieran en consideración las condiciones de debilidad en que aquel grupo. En
el mencionado fallo se reconoció la necesidad de implementar en el proceso
licitatorio las medidas afirmativas a favor de la población dedicada al reciclaje
de materiales recuperables y, en consecuencia, se “exhortó al Concejo de Bogotá en lo que respecta a su territorio, para
que incluya acciones afirmativas en el proceso de contratación administrativa,
a favor de aquellos grupos que por sus condiciones de marginamiento y
discriminación requieran de una especial protección por parte del Estado,
puesto que la Ley 80 de 1993, no contiene ningún desarrollo del artículo 13 de
la Constitución, en el sentido de que las autoridades públicas en los procesos
de contratación administrativa adopten medidas afirmativas a favor de tales
grupos, lo que redunda en su perjuicio, pues, como sucedió, en este caso, las
autoridades se limitan a dar cumplimiento a los preceptuado en el Actual
Estatuto de la Contratación Administrativa, que al no consagrar medidas de esa
especie, conduce a que se desconozca el mandato previsto en el segundo inciso
del artículo 13 Superior”. 6.7
En suma, la Sala puede determinar que el numeral a) del
artículo 24 de la Ley 361 de 1997 es una disposición legal de obligatorio
cumplimiento, por lo cual no existe ningún motivo jurídicamente válido para no
aplicar la mencionada norma sea en este proceso o en cualquier otro. Siendo consecuentes
con lo anterior, es un incumplimiento de un deber jurídico no darle aplicación
a la mencionada disposición. Así mismo, el contenido de la norma es una acción
afirmativa que busca igualar las oportunidades de acceso al mercado laboral de
las personas con discapacidad, hecho que impone la obligación al Estado de ser
especialmente acucioso en el cumplimiento de la misma. 7.
El derecho a la igualdad de los trabajadores en situación de discapacidad de
una empresa concursante en un proceso público de adjudicación 7.1 Una vez establecido que el criterio de desempate
contenido en el literal a) del artículo 24 se trata de una acción afirmativa y
que es una obligación de cualquier entidad implementarlo en todo proceso de
adjudicación que adelante, procede entrar a determinar si la actitud del ICBF
vulnera los derechos fundamentales de los accionantes al negarse a dar
cumplimiento a la norma. 7.2 En el expediente se evidencia que el ICBF expidió la Resolución
1618 el 6 de mayo de 2011[47], en la cual se puede
constatar que la empresa REDCOM participó en el concurso público de méritos de
convocatoria 001 de 2011, específicamente en las macro-regiones 3 y 4. Así
mismo, se observa que en las mencionadas macro-regiones se presentaron empates entre
tres de los concursantes de la siguiente forma[48]:
Estos empates fueron dirimidos por el ICBF bajo la
consideración de “[q]ue en cuanto a la acreditación de la calidad
de MYPIMES de las demás firmas, no pudieron constatar la calidad de MYPIME (…)
Que en vista de lo anterior, se dio aplicación al literal f) del numeral 1,20
del pliego de condiciones procediéndose a realizar el sorteo mediante balotas
según lo expresado en dicho numeral, con el fin de identificar los oferentes en
orden de elegibilidad”[49].Como
consecuencia de lo anterior, el ICBF resolvió, a través de un sorteo, adjudicar
el contrato sobre el que versaba el proceso de concurso de méritos No. 001 de
2011 en las macro-regiones 3 y 4, al Consorcio Haggen RYG y Consorcio
Empresarial respectivamente. 7.3 Como se puede observar en la macro-región 3 se
presentó empate entre tres concursantes, pero ninguno de ellos es la empresa en
la cual laboran los accionantes de esta tutela. Por ende, si bien el ICBF
incumplió su deber jurídico de implementar la norma en cuestión, no se presentó
la hipótesis normativa que hiciera necesario dirimir el empate de los proponentes.
Esto es, si bien no se implementó la disposición que incentiva a los
empleadores a contratar personas en discapacidad, no se presentó la hipótesis legal
que produciría el efecto descrito en la norma. En consecuencia, la Sala
determina que el no implementar la acción afirmativa contenida en el numeral a)
del artículo 24 de la Ley 361 de 1997 constituye un incumplimiento de un deber
jurídico, pero en el caso de la adjudicación de la macro-región 3 del concurso
objeto de estudio, no se presentó el supuesto en la cual efectivamente debió
utilizarse el criterio de desempate, por tanto, no existe un daño directo sobre
el derecho de los accionantes. 7.4 Lo anterior no implica que el ordenamiento jurídico
sea indiferente ante la omisión del ICBF. Esto significa que en casos en los
cuales se pretende que una autoridad dé cumplimiento a una norma legal y, no se
presenta un daño directo de los derechos fundamentales de los accionantes,
procede la acción de cumplimiento[50]. Ciertamente, a través de
la mencionada acción constitucional los ciudadanos pueden lograr que una
autoridad pública cumpla con un deber normativo, tal como ocurre en esta
oportunidad. Y, en todo caso, serán las autoridades disciplinarias las que
determinen si cabe alguna responsabilidad a los funcionarios que no aplicaron el
criterio de desempate aquí señalado. 7.5 Cosa distinta ocurre en la adjudicación de la macro-región
4 en la que se presentó un triple empate entre: REDCOM, empresa que en su nómina
cuenta con por lo menos el 10% de personal en condición de discapacidad[51] (16 personas), C & M
Consultores y “Consorcio Empresarial”. De tal suerte que, en este caso se
cumplía la hipótesis normativa contemplada en el literal a) del artículo 24 de
la Ley 361 de 1997. No obstante, el
criterio que terminó dirimiendo el empate fue el sorteo, como se observa en la Resolución
1618 el 6 de mayo de 2011. Se evidencia, entonces, que la negativa a
implementar la mencionada medida resultó ser un factor definitivo en el proceso
de adjudicación bajo estudio. 7.6 El hecho de que el ICBF se abstuviera, primero, de
introducirlo en el pliego de condiciones, a pesar de las múltiples observaciones
hechas por la empresa REDCOM [52] y, segundo, el hecho de que
no se utilizara en el momento en el cual tres de los participantes obtuvieron
el mismo puntaje dentro del concurso constituye un incumplimiento flagrante de
su deber de aplicar una acción afirmativa en favor de la población
discapacitada trabajadora. Esta inobservancia se configura no solo como un
desconocimiento de un deber de rango legal, sino como una posible vulneración
en las dos órbitas de protección, antes reseñadas, que contempla la norma: por
un lado, (i) una vulneración al derecho al trabajo y a la igualdad de los
trabajadores en situación en discapacidad y, por el otro, (ii) un derecho de
contenido contractual de la empresa empleadora. 7.7 Los accionantes, trabajadores en condición de
discapacidad, denuncian dos posibles vulneraciones a sus derechos fundamentales
generadas por la negativa del ICBF de implementar el beneficio contemplado en
el numeral a) del artículo 24 de la Ley 7.7.1 Con respecto a la primera situación, la Sala
observa que este no se trata de un peligro actual o cierto sobre los derechos de
los accionantes. En efecto, para poder proceder con el despido, la empresa
REDCOM debe acudir a solicitar autorización previa y expresa a la autoridad
laboral de acuerdo con el artículo 26 de la Ley 361 de 1997. Esta última es la
encargada de verificar que los eventuales despidos no se constituyan en actos
de discriminación contra la población en situación de discapacidad. La
jurisprudencia de la Corte ha indicado que la protección a la estabilidad del
empleo es especialmente relevante cuando se trata de sujetos cuyas
características personales hacen suponer que pueden ser susceptibles de
discriminación laboral. La figura por la cual el ordenamiento jurídico protege
a las personas vulnerables a la discriminación laboral se denomina ‘estabilidad
laboral reforzada’ y ampara, usualmente, a mujeres embarazadas, trabajadores
con fuero sindical y a las personas con discapacidad. En el caso de las
personas con discapacidad, la ‘estabilidad laboral reforzada’ es el derecho que
garantiza “la permanencia en el
empleo[53]
(…) luego de haber adquirido la respectiva limitación física, sensorial o
sicológica, como medida de protección especial y en conformidad con su
capacidad laboral”[54]. El
efecto más relevante de la ‘estabilidad laboral reforzada’ es la ineficacia del
despido del trabajador amparado cuando la razón del mismo es la condición
especial que lo caracteriza. En este entendido, para poder despedir a un
trabajador que se encuentra protegido por dicha estabilidad es necesario que el
empleador solicite autorización previa y expresa del Ministerio de Protección
Social. Así pues, los trabajadores en situación de discapacidad de REDCOM
cuentan con la protección de la estabilidad laboral reforzada, lo que implica
que no pueden ser despedidos sin la autorización previa y expresa del Ministerio
de Protección Social y, por ende, en estos momentos no existe un peligro actual
de su derecho al trabajo. 7.7.2 Con relación al segundo elemento identificado, y en
lo atinente al derecho a la igualdad, la Sala observa que no implementar la
acción afirmativa en mención implica que no se está aplicando una medida que
pretende igualar las oportunidades de los trabajadores en condición de
discapacidad, hecho que por sí sólo se constituye en un acto de discriminación.
En efecto, no darle aplicación a una medida que pretende eliminar las causas de
discriminación, significa dejar nuevamente a la población que busca proteger la
norma, en condiciones desiguales y abocados a una situación de afectación de su
derecho a la igualdad. La acción afirmativa es un dispositivo legal que busca
la igualdad material de un grupo discriminado y no darle aplicación es dejar
desprotegido al grupo objeto de la norma. Este
tipo de medidas pretenden igualar las condiciones de la población desprotegida,
de modo que la falta de aplicación de las mismas implica para las personas
objeto de la protección constitucional, quedar expuestas a una situación
discriminatoria. De tal suerte que el derecho a la igualdad de los grupos
históricamente discriminados no se protege simplemente con la creación de
medidas afirmativas, sino que es indispensable proceder a su aplicación. Así
pues, la negativa de implementar una medida afirmativa se constituye en un acto
discriminatorio contra las personas protegidas. En consecuencia, la negativa del
ICBF de aplicar la disposición legal a través de la cual se estableció una
acción afirmativa constituye, además de la omisión de un deber legal, un acto
de discriminación contra la población en situación de discapacidad, situación
que desconoce tanto la ley como la propia Constitución. 7.8
Así, frente al caso de la adjudicación de la macro-región 4, la Sala
observa que el simple hecho de no implementar una medida afirmativa constituye
una vulneración del derecho a la igualdad material de la población objeto de la
medida, y se destaca que los eventuales perjuicios que pudiere haberles
ocasionado la omisión del ICBF, podrá ser motivo de conocimiento de otras
jurisdicciones. Así mismo, en lo referente al derecho de orden económico de la
empresa REDCOM, la Sala encuentra que si bien la omisión del ICBF pudo afectar
a la empresa en el proceso de adjudicación, su pretensión al respecto puede ser
defendida en escenarios ordinarios, correspondientes a otras jurisdicciones. 8. El cumplimiento
general de la acción afirmativa consagrada en el numeral a) del artículo 24
de la Ley 361 de 1997 8.1
En las pruebas remitidas a esta corporación en cumplimiento del Auto del 27 de julio de 2011, se evidencia que a la
fecha de la llegada del expediente a esta Corporación, el concurso de méritos
001 de 2011 ya había sido adjudicado por medio de la Resolución 1618 del 6 de
mayo de 2011. Como consecuencia de ello el 7 de junio se firmaron 3 de los 4
contratos de las macro-regiones adjudicadas[55]
según se detalla a continuación:
8.2
Con esto, se observa que en el presente expediente ha operado la
figura de carencia actual de objeto por daño consumado. La Corte en reiterada
jurisprudencia ha sostenido que la acción de tutela tiene como objetivo la
protección actual e inmediata de los derechos fundamentales, cuando estos se
vean amenazados o vulnerados por la acción u omisión de las autoridades
públicas o los particulares. No obstante, cuando los fundamentos de hecho que
dan origen a la perturbación desaparecen, entonces, deja de existir el sentido
y el objeto del amparo, razón por la cual habrá de declararse la carencia
actual de objeto. Específicamente, el daño consumado
ocurre cuando resulta inútil o
imposible proferir una orden para la terminación de la alegada violación o
amenaza, por cuanto el daño, que se veía como inminente, se ha cristalizado
como real y no existe orden, que esté en manos del juez de tutela, que pueda
revertir la situación[59]. 8.3
En este asunto, observa la Corte que la vulneración se ha cristalizado, por
cuanto, de manera concreta, el ICBF no aplicó el criterio de desempate del
numeral a) del artículo 24 de la Ley 361 y al haber terminado totalmente el
procedimiento contractual, no existe oportunidad para que el juez de tutela
pueda evitar la ocurrencia de un daño, por cuanto éste ya se presentó. Así
mismo, en el asunto se evidencia que existen terceros de buena fe que ya han
suscrito contratos y se encuentran ejecutándolos, por lo cual, no es procedente
afectar esos derechos adquiridos al margen del procedimiento que ante la
jurisdicción contencioso podría adelantarse. 8.4
Decisión similar tuvo que adoptar la Sala Primera de revisión de tutelas en el
caso conocido como de “los recicladores de doña Juana”[60],
en el cual si bien en el proceso licitatorio no se tuvo en cuenta una acción
afirmativa en favor de las personas que practicaban la actividad del reciclaje,
cuando la Corte entró a fallar el proceso contractual ya había concluido y,
consecuentemente, procedió a declarar la ausencia actual de objeto y a exhortar
a la Alcaldía de Bogotá para que en el futuro, este tipo de medidas fueran
incluidas en los procesos de adjudicación. 8.5
Como consecuencia de lo anterior, la Sala ordenará al ICBF que se abstenga de incurrir
en ese tipo de conductas discriminatorias y, al contrario, lo exhorta a que en
el futuro implemente todas las medidas de protección que amparan a un grupo
vulnerable. Si bien este deber hoy es claro, resulta aun
más evidente desde el la expedición del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014[61] pues el artículo 32 se señala
que “en los
pliegos de condiciones las entidades estatales, dispondrán, de mecanismos que
fomenten en la ejecución de los contratos estatales la provisión de bienes y
servicios por población en pobreza extrema, desplazados por la violencia,
personas en proceso de reintegración y, sujetos de especial protección
constitucional en las condiciones que señale el reglamento; siempre que se
garanticen las condiciones de calidad y cumplimiento del objeto contractual”[62].
De tal suerte, que en el futuro la obligación de implementar en procesos de
adjudicación la acción afirmativa aquí discutida, o cualquier otra, resulta un
deber ineludible de las autoridades públicas. 8.6
Es claro para esta Sala que la norma que marcó la argumentación de la solicitud
de amparo resuelta en la presente sentencia, el literal a) del artículo 24 de
la Ley 361 de 1997, resulta indispensable para la concreción de altos valores
constitucionales, dentro de los que destacan la protección especial a la
población discapacitada, la igualdad y el mandato de integración social para
poblaciones históricamente discriminadas. Ha sido definido que esta norma
concreta una acción positiva del Estado, de vocación universal y dirigida tanto
a las autoridades como a los particulares, y se ha puesto de presente que su
consagración no basta para entender realizado el derecho a la igualdad y a la
inclusión de sus destinatarios, sino que se necesita de su implementación para
que se realice el propósito de inclusión, consustancial a la noción de Estado
Social de Derecho que define nuestro ordenamiento. Es
en este marco que la Sala considera pertinente recordar, que la obligación de
concretizar la acción afirmativa contenida en la norma se predica de cualquier
proceso de contratación pública, siendo su aplicación, no
una cuestión librada a la voluntad de quien los adelanta, sino un deber de
rango legal que ha de atenderse y hacerse cumplir; de manera que cualquier
interpretación en contrario implica propiciar una situación de discriminación,
y con ello, desconocer la propia Constitución y la ley. 8.7 En este orden de ideas, la Sala considera necesario
declarar que
la acción afirmativa establecida por el legislador en
favor de la población trabajadora discapacitada, contenida en el literal a) del
artículo 24 de la Ley 361 de 1997, es de obligatorio cumplimiento para las autoridades públicas.Así, en cumplimiento de los deberes
constitucionales, legales y reglamentarios, establecidos para cada entidad, estas
deberán tener en cuenta las disposiciones de la acción afirmativa mencionada y aplicarlas
en todos sus procesos de contratación, de manera que se hagan efectivos los
principios constitucionales que la inspiran. 9. Razón
de la decisión 9.1 La Sala pudo determinar que la negativa del
ICBF de aplicar el numeral a) del artículo 24 de la Ley 361 de 1997, implica no
implementar una acción afirmativa que tiene el propósito de crear un incentivo
para integración de la población con discapacidad en el mercado laboral. Este
hecho, como ya se estableció, constituye una vulneración del derecho a la
igualdad de las personas con discapacidad. 9.2 No obstante, se evidencia que el proceso de
adjudicación que da origen a esta acción ha concluido totalmente, por tanto, la
Sala debe declarar que ha operado la figura del daño consumado. 9.3 Frente a las
eventuales pretensiones de contenido patrimonial que pudieran formular tanto la
empresa empleadora, REDCOM Ltda., como los accionantes, quedan a disposición de
ellos los mecanismos ordinarios, propios de otras jurisdicciones, en caso de
que consideren pertinente acudir a ellos. 9.4 Con base en todo
lo anterior, la Sala Segunda de Revisión revocará el fallo de tutela proferido
por el Juzgado
Cuarenta y Nueve Penal del Circuito de Bogotá, de abril 8 de 2011 y, en su
lugar, tutelará el derecho a la igualdad de los accionantes. 9.5 Ante la verificación de la Sala en torno a
la importancia y el impacto de las medidas de acción afirmativa analizadas en
la sentencia, se considera necesario declarar que la
acción afirmativa establecida por el legislador en favor de la población
trabajadora discapacitada, contenida en el literal a) del artículo 24 de la Ley 361 de
1997, es de obligatorio cumplimiento para las
autoridades públicas.
Igualmente se considera necesario vincular a los organismos de control para que,
en desarrollo de sus deberes y facultades, inicien las actuaciones encaminadas
a hacer efectivas las disposiciones del literal a) del
artículo 24 de la Ley 361 de III.
DECISIÓN En mérito de lo expuesto, la Sala Segunda de
Revisión de la Corte Constitucional, administrando justicia en nombre del
pueblo y por mandato de la Constitución Política, RESUELVE: PRIMERO.- DECLARAR la ausencia actual de
objeto por daño consumado en la acción de tutela interpuesta por Gloria
Elizabeth Acuña Matallana, Diana Cristina Bermúdez Almonacid, Gabriel Rodolfo
González Suárez, Fredy Duvián López Morales, Ana Marcela Arévalo Sarachaga,
María Isabel Castiblanco Castiblanco, Eduar Alejandro López Morales, Albeiro
Moreno Jiménez, Agustín Navarrete Gutiérrez, Isaías Ramírez, Gonzalo Suárez
Molano, Leidy Natalia Zuleta Sánchez, Luis Eduardo Ostos Rico, José Alberto
Ruiz Leguizamo y Greissy Andrea Vivas Cordero contra el Instituto Colombiano de
Bienestar Familiar. SEGUNDO.- REVOCAR el fallo del Juzgado
Cuarenta y Nueve Penal del Circuito de Bogotá, de abril 8 de 2011 en el proceso
de tutela interpuesto por Gloria Elizabeth Acuña Matallana, Diana Cristina
Bermúdez Almonacid, Gabriel Rodolfo González Suárez, Fredy Duvián López Morales,
Ana Marcela Arévalo Sarachaga, María Isabel Castiblanco Castiblanco, Eduar
Alejandro López Morales, Albeiro Moreno Jiménez, Agustín Navarrete Gutiérrez,
Isaías Ramírez, Gonzalo Suárez Molano, Leidy Natalia Zuleta Sánchez, Luis
Eduardo Ostos Rico, José Alberto Ruiz Leguizamo y Greissy Andrea Vivas Cordero
contra el ICBF y, en su lugar, TUTELAR
el derecho a la igualdad de los accionantes. TERCERO.- DECLARAR que la acción afirmativa establecida por el legislador en favor de la
población trabajadora discapacitada, contenida en el literal a) del
artículo 24 de la Ley 361 de 1997, es obligatoria para las
autoridades públicas, las que en cumplimiento de sus deberes constitucionales,
legales y reglamentarios, deberán aplicarla en todos sus procesos de
contratación, dando efectividad a los principios constitucionales que la
inspiran. CUARTO.- ORDENAR al Instituto Colombiano
de Bienestar Familiar que, teniendo en cuenta el carácter imperativo y
obligatorio de la acción afirmativa establecida por el legislador en
favor de la población trabajadora discapacitada en el literal a) del
artículo 24 de la Ley 361 de 1997, debe dar aplicación a
dicho mandato legal en
todos los procesos de contratación que adelante. En tal sentido, INFORMAR al Ministerio de la Protección Social el contenido de la presente
decisión para que dentro de la órbita de sus competencias acompañe y verifique
el respeto de los derechos al trabajo y a la igualdad de la población de
trabajadores discapacitados. QUINTO.- EXHORTAR a los organismos de control para que, teniendo en cuenta el carácter
imperativo y obligatorio de la acción afirmativa establecida por el legislador
en favor de la población trabajadora discapacitada en el literal a) del
artículo 24 de la Ley 361 de 1997, adelanten los controles y
actuaciones necesarios para asegurar el cumplimiento de dicha disposiciones. Igualmente, INFORMAR a la Defensoría del Pueblo del contenido de la presente decisión, para
que dentro de la órbita de sus competencias, acompañe y verifique el respeto de
los derechos al trabajo y a la igualdad de los aquí accionantes y de la
población de trabajadores discapacitados en su conjunto. LÍBRESE por Secretaría General
la comunicación prevista en el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991. Cópiese, notifíquese, comuníquese, insértese en
la Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase. MAURICIO GONZALEZ CUERVO Magistrado JUAN CARLOS HENAO PEREZ Magistrado GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO Magistrado MARTHA VICTORIA SACHICA MENDEZ Secretaria General NOTAS
DE PIÉ DE PÁGINA: [1] La demanda fue interpuesta el 29 de marzo de 2011, ver folios 1 al 39 del cuaderno 1 del expediente. [2] Ibíd. [3] Ley 361 de 1997, Artículo 24: “Los particulares empleadores que vinculen laboralmente personas con limitación tendrán las siguientes garantías: a) A que sean preferidos en igualdad de condiciones en los procesos de licitación, adjudicación y celebración de contratos, sean estos públicos o privados si estos tienen en sus nóminas por lo menos un mínimo del 10% de sus empleados en las condiciones de discapacidad enunciadas en la presente ley debidamente certificadas por la oficina de trabajo de la respectiva zona y contratados por lo menos con anterioridad a un año; igualmente deberán mantenerse por un lapso igual al de la contratación; b) Prelación en el otorgamiento de créditos subvenciones de organismos estatales, siempre y cuando estos se orienten al desarrollo de planes y programas que impliquen la participación activa y permanente de personas con limitación; c) El Gobierno fijará las tasas arancelarias a la importación de maquinaria y equipo especialmente adoptados o destinados al manejo de personas con limitación. El Gobierno clasificará y definirá el tipo de equipos que se consideran cubiertos por el beneficiario”. [4] Ver folio 53 del cuaderno 1 del expediente. [5] “Por el cual se reglamenta
parcialmente la Ley 80 de 1993, la Ley 590 de 2000, la Ley 816 de 2003 y la Ley
1150 de [6] Afirmación realizada en los hechos de la demanda. Folio 2 del cuad. 1. [7] Afirmaciones realizadas en los hechos de la demanda. Folio 6 del cuad. 1. Carta presentada a cada uno de los trabajadores en condiciones de discapacidad en la que informan que REDCOM solicitó la autorización al Ministerio de la Protección Social para despedirlos. Folios 22 y 23 del cuad. 1 [8] Afirmación realizada en los hechos de la demanda. Folio 4 del cuad. 1. [9] Ver folios 64- 82 del cuaderno 1 del expediente. [10] Ver folio 64 del cuaderno 1 del expediente. [11] Respuesta del ICBF. Folio [12] Folios [13] Cuaderno 2, Folios [14] Cuaderno 2, Folio [15] Cuaderno 2, Folios 40 y 41 [16] Ver folios 87-96 del cuaderno principal del expediente. [17] Ver folio 95 del cuaderno principal del expediente. [18] Ver folio 94 del cuaderno principal del expediente. [19] El ICBF adjunta la
Resolución 1680 del 6 de mayo de 2011 y la copia de los contratos suscritos.
Folios [20] Respuesta de la Universidad del Rosario. Folios 42 y 47, Cuaderno 2. [21] Concepto del DNP. Folio 49 al 61, del Cuaderno 2 [22] Respuesta del Ministerio de
la Protección Social. Folio [23] Intervención del Procurador
General de la Nación. Folios [24] A manera de ejemplo nombra el protocolo de San Salvador y la Convención interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad. [25] Folios 163, del Cuaderno [26] “ARTICULO 13. Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica. El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados. El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan”. [27] Sentencias T-500/02, C-1036/03,C- 707/05, C-989/06, T-1031/06, T-061/06, T-932/07 [28] Ver Sentencia T-984/07 [29] ARTICULO 47. El Estado adelantará una política de previsión, rehabilitación e integración social para los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a quienes se prestará la atención especializada que requieran. [30] La sentencia T-1031 de 2006
cita la sentencia SU- [31] Ver sentencia T-397/04 Al respecto, consultar entre otras, la sentencia T-061/06. [32] Cfr. Corte Constitucional, sentencia C-227 /04 y T-768/05. [33] Ver sentencia T-397 de 2004 [34] Ver al respecto entre otras las sentencias T-823 de 1999 y T- 307 de 2008. El Ministerio de la
Protección Social, publicó un estudio en el que se evidenció que en materia
educativa sólo el 6% de la población en situación de discapacidad tenia
estudios secundarios y/o superiores, el 33 % primaria y el 39 % primaria
incompleta; en el ámbito laboral el panorama es igualmente desalentador, pues
el 67% no tiene ningún tipo de vinculación laboral, el 20% contaba con un
trabajo permanente y devengaban un salario igual o inferior al mínimo, y sólo
el 1.1% tenía ingresos iguales o superiores a tres salarios mínimos, estas
cifras reflejan la preocupante situación en la que se encuentran las personas
en situación de discapacidad[34]. Lo
anterior evidencia que las personas que tienen algún tipo de discapacidad se
encuentran en una evidente desventaja frente a los otros ciudadanos, razón por
la cual resulta indispensable la intervención del Estado en la creación de
acciones afirmativas. [35] Ver. Cuervo Echeverri y otras. Discapacidad e inclusión social. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2005. [36] Esta discriminación es particularmente observable en el acceso al mercado laboral. En primer orden por que el mercado laboral exige cada vez más calificación académica, por lo cual, el acceso a la educación tiene una incidencia directa en las posibilidades reales de acceder a un empleo. [37] Sentencias T-595 de 2002, C-983 de 2002, C-065 de 2003, C-401 de 2003 y T-307 de 2008 [38] Artículo 6. 1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho a trabajar, que comprende el derecho de toda persona a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente escogido o aceptado, y tomarán medidas adecuadas para garantizar este derecho. [39] Artículo
7 Los
Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al
goce de condiciones de trabajo equitativas y satisfactorias que le aseguren en
especial: c) Igual oportunidad para todos de ser promovidos, dentro de su trabajo, a
la categoría superior que les corresponda, sin más consideraciones que los
factores de tiempo de servicio y capacidad; [40] Artículos [41] Ley 361 de 1997, Artículo 24. [42] Sentencia C-932 de 2007. En ella se estudiaron tres
disposiciones de la Ley 80 de 1993 (los
artículos 24, numeral 5, literal b, 29 y 30, parágrafo). [43] Ver folio 53 del cuaderno 1 del expediente. [44] “Por el cual se reglamenta
parcialmente la Ley 80 de 1993, la Ley 590 de 2000, la Ley 816 de 2003 y la Ley
1150 de [45] Decreto 2473 de 2010 “Artículo 2°. Factores de Desempate. Salvo lo previsto para la adquisición de bienes y servicios de características técnicas uniformes y de común utilización en el Decreto 2474 de 2008, o de las normas que lo modifiquen, subroguen o deroguen, y de conformidad con el artículo 21 de la Ley 80 de 1993, el artículo 12 de la Ley 590 de 2000 modificado por el artículo 9° de la Ley 905 de 2004, los artículos 1° y 2° de la Ley 816 de 2003 y el artículo 5° de la Ley 1150 de 2007, en los pliegos de condiciones las Entidades Estatales sometidas al Estatuto General de Contratación de la Administración Pública determinarán los criterios de desempate de conformidad con las siguientes reglas sucesivas y excluyentes: 1. En caso de que se presente igualdad en el puntaje total de las ofertas evaluadas, se aplicarán los criterios de desempate previstos en los pliegos de condiciones, mediante la priorización de los factores de escogencia y calificación que hayan sido utilizados en el proceso de selección, de conformidad con el artículo 5° de la Ley 1150 de 2007. Si después de aplicar esta regla persiste el empate, se entenderá que las ofertas se encuentran en igualdad de condiciones. 2. En caso de igualdad de condiciones, se preferirá la oferta de bienes o servicios nacionales frente a la oferta de bienes o servicios extranjeros. 3. Si se presenta empate o este persiste y entre los empatados se encuentren Mipymes, se preferirá a la Mipyme nacional, sea proponente singular, o consorcio, unión temporal o promesa de sociedad futura, conformada únicamente por Mipymes nacionales. 4. Si no hay lugar a la hipótesis prevista en el numeral anterior y entre los empatados se encuentran consorcios, uniones temporales o promesas de sociedad futura en los que tenga participación al menos una Mipyme, este se preferirá. 5. Si el empate se mantiene, se procederá como dispongan los pliegos, pudiendo utilizar métodos aleatorios. Parágrafo. En cualquier caso los factores de desempate contenidos en los numerales 1 al 4 se aplicarán de conformidad con el parágrafo 1° del artículo 1° de la Ley 816 de 2003. Al efecto, los bienes y servicios originarios de países con los cuales Colombia tenga compromisos comerciales internacionales vigentes en materia de trato nacional para compras estatales, o de aquellos países en los cuales a las ofertas de bienes y servicios colombianos se les conceda el mismo tratamiento otorgado a sus bienes y servicios nacionales; deberán ser tratados en el marco de los criterios de desempate como si fueren bienes o servicios nacionales colombianos”. [46] Esto en tanto la existencia de acciones afirmativas a favor de la población discapacitada se desprende de manera directa de normas de rango constitucional. [47] Ver folios 87-96 del cuaderno principal del expediente. [48] Ver folio 95 del cuaderno principal del expediente. [49] Ver folio 94 del cuaderno principal del expediente. [50] Artículo 87 de Constitución Política. Toda persona podrá acudir ante la autoridad judicial para hacer efectivo el cumplimiento de una ley o un acto administrativo. En caso de prosperar la acción, la sentencia ordenará a la autoridad renuente el cumplimiento del deber omitido. [51] Ver folios 231-234 del cuaderno principal del expediente. Certificados con fechas 2 de julio de 2010 y 11 de junio de 2011 del Ministerio de Protección Social donde se señala que la empresa REDCOM Ltda. cumple con los requisitos con el requisito de tener en su nómina como mínimo el 10% de población en situación de discapacidad. [52] Ver folio 23 del cuaderno 1 del expediente. [53] Si bien en esta sentencia sólo se abordará la estabilidad reforzada en discapacitados por ser la materia de la misma, hay que recordar que este principio también se aplica a mujeres embarazada y sindicalistas, [54] CCons C-531/00 [55] Ver folio 86 de cuaderno principal del expediente. [56] Ver folios 97-116 del cuaderno principal del expediente. [57] Ver folio 117-136 del cuaderno principal del expediente. [58] Ver folio 137-156 del cuaderno principal del expediente. [59] Ver sentencia T-963/10 [60] T-724/03 [61] Ley 1450 de 2011 Por la cual se expide el “Plan Nacional de
Desarrollo, 2010- |