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PROYECTO DE ACUERDO 355 DE 2006 "POR MEDIO DEL CUAL SE FOMENTA EL ARTE URBANO EN EL ESPACIO PÚBLICO DEL DISTRITO CAPITAL DE BOGOTÁ Y SE DICTAN OTRAS DISPOSICIONES" EXPOSICION DE MOTIVOS 0BJETIVO DEL PROYECTO. Ganar reconocimiento de la cultura como expresión de los pueblos y como vínculo de confianza y admiración de los lenguajes estéticos con los cuales las ciudades del mundo, para ser vitrina de negocios, presentan el alma, el ethos de la sociedad que la habita. CONSIDERACIONES GENERALES "Quizás la fuerza más poderosa del arte es que los cambios no ocurren en el sitio donde éste está, sino en nosotros" Christo y Jean-Claude 1 El arte público en la ciudad es una construcción en el tiempo que genera confianza y expresa como pasión la creatividad social. Es símbolo de economía y cultura y explica la sensibilidad que la sociedad encargada de la innovación y el desarrollo, especialmente de la ciencia y la tecnología entrega como patrimonio para generar un valor agregado culto. Bogotá es un producto complejo, que se caracteriza por ser una concentración de población y de actividad, en la que cada parte distinta se colorea inevitablemente con los sentimientos particulares de su población constituyéndose en un área distinguida culturalmente. Esto convierte a Bogotá en una mixtura social y funcional y en un lugar donde, según la definición clásica de Richard Sennett, los extraños tienen probabilidades de conocerse, gracias a los espacios de interacción que solo ella ofrece2. Así en Bogotá convergen individuos con múltiples formas de interpretar el espacio, al cual van dándole algo de su carácter cultural convirtiéndolo en expresión de su vida social. Bogotá es un importante espacio de encuentro entre culturas regionales y grupos socio económicos diferentes, pero también una ciudad de alta segregación social, expresada en su espacio físico, en sus relaciones sociales y en sus representaciones culturales. 3 El conocimiento entre extraños -entre individuos de variadas procedencias regionales y pertenecientes a distintos grupos socio económicos - en los espacios de la ciudad no se realiza en igualdad de condiciones. Se da en medio de tensiones conflictivas porque, la ciudad no puede ser apropiada de igual manera por los distintos grupos e individuos que en ella habitan, ya que el uso de lugares valorizados se establece en función de jerarquías socialmente creadas y sostenidas que evidencian relaciones de poder asimétricas. Así el espacio público de la ciudad es uno de los lugares donde se afirma y ejerce el poder y la violencia, siendo así un lugar de luchas y conflictos.4 Podemos decir que en Bogotá se ha producido cierta mixofobia, siendo una reacción ¿ muy difundida y altamente predecible- a la escalofriante, inconcebible y perturbadora variedad de tipos y estilos de vida que coexisten en las calles de la nuestra ciudad y en los más comunes de sus barrios. A medida que crece la variedad del entorno urbano ¿ con más posibilidades de intensificarse que de atenuarse con el correr del tiempo-, las tensiones provocadas por la indignante, confusa e irritante falta de familiaridad del ambiente seguramente seguirá estimulando el impulso segregacionista.5 La mixofobia es un sentimiento enraizado especialmente entre los grupos de estratos 4, 5 y 6 que se ubican en la parte más alta del espacio social, lo cual ha generado la construcción y la planeación de una ciudad funcional repleta de condominios, de conjuntos cerrados, de islotes en donde a través de distintas técnicas de construcción se mantienen separadas a estas personas de la insoportable vida urbana y su deteriorado espacio público Sin embargo, la presencia de los estratos dos y tres en la composición social de Bogotá es suficientemente conocida y absolutamente visible en el mapa estratificado. Demográficamente son los sectores de mayor crecimiento, tanto por su dinámica interna como por su tasa de fecundidad. Si bien son sectores en condiciones económicas precarias y en deterioro, también tienen las suficientes condiciones subjetivas para sentir los límites de su condición, percibir las posibilidades que les ofrece la ciudad, saber que no tienen acceso a ellas y sentir que quieren salir de esa condición a cualquier precio. Entre los jóvenes esta percepción es mucho más fuerte y genera sentimientos de violencia o depresión frente a la incapacidad de la ciudad para ofrecerles canales de desarrollo personal y de ascenso social. Por su influencia en la dinámica urbana, cualquier política de desarrollo cultural orientada a estos sectores, multiplica sus efectos.6 Sin embargo, las respuestas provenientes desde los actores interventores del espacio público de la ciudad no han sido muy satisfactorias para modificar este escenario. Estos actores se han puesto al servicio de esta guerra por el espacio en la ciudad, particularmente al diseñar maneras de impedir el acceso de adversarios reales, potenciales y putativos al espacio reclamado y mantenerlos a buena distancia de él. Las construcciones más nuevas, más publicitadas y más ampliamente imitadas son espacios interdictorios, destinados a interceptar, repeler o filtrar a sus potenciales usuarios. Explícitamente, el propósito de este tipo de espacios, tan premiados y aclamados por los nuevos arquitectos, es dividir, segregar y excluir, y no construir puentes, pasajes accesibles y lugares de encuentro, facilitar la comunicación y reunir a los residentes de la ciudad.7 Una respuesta contraria por parte de los interventores resultaría más favorable para el fortalecimiento y el cultivo de una vida urbana que convoque a distintos grupos en armonía: la propagación de espacios públicos, convocantes, hospitalarios y abiertos, a los que todas las categorías de residentes urbanos se sentirían atraídos, y que compartieran con buena voluntad cada día, debería ser el principal interés de este tipo de especialistas. Deberían empezar a tener en cuenta que la mutua comprensión está inducida por la fusión de horizontes cognitivos, es decir, horizontes establecidos y expandidos en el transcurso de la acumulación de experiencia en la vida cotidiana. Es necesario que el espacio público empiece a ser concebido por los interventores de Bogotá, como un bien común, legítimamente establecido y al que el conjunto de habitantes urbanos tiene libre acceso. Lugar que se constituye a la vez en un producto sociocultural, lugar de la interacción y el encuentro con el otro. Lugar de la vida pública, donde se expresa la proxémica de las interacciones entre propios y extraños. Es necesario desarrollar el concepto de la ética de lo público, de las implicaciones que tiene tal ética en el uso y abuso del espacio público. Más allá de la diversidad en su existencia y en su uso es importante recordar que es en el espacio público en donde somos ciudadanos. La sociedad Bogotána necesita entender que en los espacios privados somos padres o hijos, maestros o estudiantes, trabajadores o administradores, pero en la calle, somos más iguales.8 Y esta igualdad se debe expresar en unos valores interiorizados que se proyecten en el cuidado del espacio que nos compete a todos, que nos iguala en derechos y deberes, y que nos permite el desarrollo de la vida cotidiana en condición de personas libres. En esto compete una gran responsabilidad al Estado, pero igualmente a la sociedad civil. Se trata de propiciar los espacios para el ejercicio de la ciudadanía, para los encuentros y la discusión de la diferencia. Para ponerse de acuerdo sobre la ciudad que se quiere construir, y la razón de ser de lo público, pensado como bien común, como hecho político de ejercicio de derechos cívicos y como un lugar indispensable para desarrollar el proceso de socialización de los recién llegados a la ciudad, pues es en el espacio público donde se expresa la diversidad, se produce el intercambio y se aprende la tolerancia9 Es necesario que los actores de intervención física de la ciudad vean en el espacio público el lugar donde se lleva a cabo el funcionamiento de la ciudad y más exactamente donde toman cuerpo las expresiones de la ciudad. Entiendan que el espacio público en la ciudad no sólo es un espacio físico o material dotado de un equipamiento para determinada función, sino que es ante todo un lugar con un significado, una historia y una representación. Igualmente es importante que no pierdan de vista en sus intervenciones que en la memoria de cada poblador se guardan o inscriben los espacios públicos ya sea por los acontecimientos que han tenido lugar en ellos o por las experiencias personales. Para conseguir este tipo de conceptualización sobre el espacio publico el arte, como expresión de la cultura urbana, es el mecanismo idóneo. En este contexto la expresión cultural de la ciudad por medio del arte, así como sus características adquieren una importancia central, pues en ausencia de mecanismos sociales de desarrollo y participación ciudadana, las expresiones culturales en la ciudad se convierten en un mecanismo básico para generar puentes de intercambio y de entendimiento entre los grupos sociales de Bogotá. La construcción de un equipamiento urbano de expresiones artísticas en el espacio público puede ser un importante mecanismo de redistribución e integración sociales. Estos proyectos pueden ser creadores de centralidades donde no las había, facilitar más movilidades, favorecer la visualización y la aceptación ciudadana de barrios olvidados o mal considerados en la medida que se conviertan en expresiones de la vida urbana.10 El equipamiento urbano de expresiones artísticas, tiene una especial relevancia en la percepción que los individuos tienen de su espacio, y de su ubicación frente a otros individuos. En una ciudad social y geográficamente segmentada la infraestructura cultural distribuida en los distintos lugares de la ciudad en un factor más de segmentación. Así, la provisión de acceso geográfico no es una decisión técnica sino profundamente conceptual.11 La distribución de expresiones artísticas en la ciudad juega un papel de vital importancia como forma de superar las fracturas sociales existentes en ella, pues democratizando la estética del espacio publico para que sea accesible a todos los ciudadanos en igualdad de condiciones se pueden superar conflictos y luchas por la apropiación de lugares valorizados. Democratizar el espacio público significa en gran medida que, sin importar en donde este ubicado, sus visitantes puedan deleitar su estética y así apropiárselo como parte fundamental del desarrollo de su vida cotidiana, de forma que Bogotá se convierta en una obra artística de sur a norte y de oriente a occidente, reevaluando esas viejas nociones de lugares de interés cultural que nos ofrecen los mapas turísticos, en los que existen escasos puntos concentrados en una sola parte de la ciudad. Hacer una ciudad equilibrada culturalmente en su espacio público permitiría superar las barreras sociales mediante el entendimiento de las expresiones artísticas que puedan encontrar los ciudadanos en su vida cotidiana en lugares donde percibían al otro como una amenaza latente y donde ahora puedan encontrar una obra para deleitar y compartir. En Bogotá se deben superar las fracturas sociales existentes en su espacio público, entre un sur deprimido en sus expresiones artísticas y un eje centro ¿ norte con características privilegiadas por la existencia de gran cantidad de expresiones artísticas en el espacio público. Es necesario cambiar radicalmente el mapa de expresiones artísticas en el espacio público de Bogotá que hoy nos muestra una concentración de más del 95% en las localidades del centro y en el norte, mientras en el sector sur es mínima la presencia de arte público:
FUENTE: PLAENACIÓN DISTRITAL Observaciones: Inventario parcial de esculturas y monumentos en Bogotá Es necesario que en Bogotá se empiece la construcción de espacios que permitan tener un encuentro con expresiones artísticas. Allí la etapa de contacto con estas expresiones debe ir junto con un trabajo de conocimiento y entendimiento de los códigos que orientan tales expresiones y que permiten el desarrollo de una conciencia más universal. En este contexto la información, difusión y desarrollo de la capacidad de entender expresiones artísticas de otros, se convierten en las estrategias básicas para el desarrollo cultural de la ciudad y el fortalecimiento de su infraestructura cultural. 12 Consideramos que es necesario el establecimiento de una política de cultura, entendida como "el conjunto de intervenciones realizadas por el Estado, las instituciones civiles y los grupos comunitarios organizados, a fin de orientar el desarrollo simbólico, satisfacer las necesidades culturales de la población y obtener consenso para un tipo de orden o de transformación social"13. Desde este punto de vista, es claro que las políticas culturales se refieren más a acciones ¿no solamente de Estado, sino también de otros agentes inscritos dentro de la sociedad civil en general, que a discursos, y asimismo, es importante destacar que tienen como uno de sus objetivos, el de satisfacer las necesidades culturales de la población.14 Los efectos que las políticas culturales podrían tener sobre Bogotá son de gran valor para la construcción de un imaginario de ciudad que permita a propios y extranjeros ver en ella un espacio físico que exprese a plenitud el espíritu de una sociedad en constante progreso. Por medio de la expresión artística en el espacio público, impulsada por una política de cultura bien estructurada, Bogotá se puede convertir en una obra de arte a gran escala, dispuesta a ser deleitada en cada momento por cualquier persona. Se trata de hablar del producto interno culto, para diferenciar, porque si mencionas producto interno bruto, entonces el cemento y el pavimento se vuelven transversales a la odiosa, codiciosa y aburrida forma de hacer ciudades insensibles. Implementar una política de cultura en nuestra ciudad, también implica reconocer que la ciudad de hoy se convierte en un elemento nodal de sistemas de intercambio económico regionales y mundiales. Esto significa que se producirán nuevas dinámicas territoriales en la ciudad en busca de una competitividad con otras ciudades que pueden ser mercados potenciales para la inversión. Por tanto, se necesita consolidar a Bogotá mediante actuaciones positivas a favor de la cohesión social por medio de la regeneración cultural del espacio público, de forma tal que la ciudad resulte atractiva para los inversores del mundo globalizado. El arte público urbano constituye la semántica de la ciudad que permite el encadenamiento a la cultura mundo en el ámbito intercultural de la globalización. Ej, El Central Park de Nueva York y la reciente exposición de Christo and Jean Claude,15 demuestran el espíritu de una ciudad que le interesan los negocios de la cultura .En la actualidad las ciudades competitivas deben presentarse como ciudades atractivas para el turista, deben ofrecerle tranquilidad para movilizarse por un espacio que le resulte familiar. Si realmente queremos hacer una Bogotá competitiva no podemos hacer caso omiso a las estrategias adoptadas por ciudades como Buenos Aires, Barcelona, New York, Paris, Roma entre muchas otras, las cuales hacen de sus calles galerías de arte que atraen al turismo, y hacen de el una gran industria, y por demás crean ambientes seguros, bajos en conflicto social, que atraen las inversiones en ellas. Estas ciudades han entendido que las expresiones culturales en el espacio público son un elemento importante en su promoción en el mercado mundial y que ofrecen un plus a la hora de competir por la inversión de capitales. Así lo cultural se convierte en parte estratégica de lo económico, siendo factores complementarios que deben interrelacionarse para incrementar el desarrollo de la ciudad, pues en la actualidad son parte de un mismo todo que debe armonizarse. Por último, la habitabilidad del arte público en la ciudad es la dimensión creativa de un museo abierto, la ciudad museo con las redes de parques, monumentos, esculturas, murales, arte interactivo, ecosistemas naturales o reservas de biosfera urbana; todo lo anterior en conjunto es el espacio público que el arte configura como lugar de encuentro y poética de las sociedades alegres y dispuestas a vivir en un espacio público que representa la defensa de la vida. MARCO LEGAL *CONSTITUCION POLITICA DE COLOMBIA El Estado Colombiano establece como uno de sus fines la participación de la ciudadanía en las decisiones que afecten la vida cultural de la Nación, así como la promoción y fomento al acceso a la cultura. ARTICULO 2. Son fines esenciales del Estado: servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación; defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo. ARTICULO 70. INCISO SEGUNDO.- La cultura en sus diversas manifestaciones es fundamento de la nacionalidad. El Estado reconoce la igualdad y dignidad de todas las que conviven en el país. El Estado promoverá la investigación, la ciencia, el desarrollo y la difusión de los valores culturales de la Nación. ARTICULO 71. La búsqueda del conocimiento y la expresión artística son libres. Los planes de desarrollo económico y social incluirán el fomento a las ciencias y, en general, a la cultura. El Estado creará incentivos para personas e instituciones que desarrollen y fomenten la ciencia y la tecnología y las demás manifestaciones culturales y ofrecerá estímulos especiales a personas e instituciones que ejerzan estas actividades. *DECRETO 1421 DE 1993 "Por el cual se dicta el régimen especial para el Distrito Capital de Santa Fe de Bogotá" Artículo 12º. Atribuciones. Corresponde al Concejo Distrital, de conformidad con la Constitución y a la ley: 1. Dictar las normas necesarias para garantizar el adecuado cumplimiento de las funciones y la eficiente prestación de los servicios a cargo del Distrito. *LEY 397 DE 1997 "Por la cual se desarrollan los Artículos 70, 71 y 72 y demás Artículos concordantes de la Constitución Política y se dictan normas sobre patrimonio cultural, fomentos y estímulos a la cultura, se crea el Ministerio de la Cultura y se trasladan algunas dependencias". La cultura, en sus diversas manifestaciones, es fundamento de la nacionalidad y actividad propia de la sociedad colombiana en su conjunto, como proceso generado individual y colectivamente por los colombianos. Dichas manifestaciones constituyen parte integral de la identidad y la cultura colombianas. 3. El Estado impulsará y estimulará los procesos, proyectos y actividades culturales en un marco de reconocimiento y respeto por la diversidad y variedad cultural de la Nación colombiana. Artículo 17º.- Del fomento. El Estado a través del Ministerio de Cultura y las entidades territoriales, fomentará las artes en todas sus expresiones y as demás manifestaciones simbólicas expresivas, como elementos del diálogo, el intercambio, la participación y como expresión libre y primordial del pensamiento del ser humano que construye en la convivencia pacífica Artículo 18º.- De los estímulos. El Estado, a través del Ministerio de Cultura y las entidades territoriales, establecerá estímulos especiales y promocionará la creación, la actividad artística y cultural, la investigación y el fortalecimiento de las expresiones culturales. Para tal efecto establecerá, entre otros programas, bolsas de trabajo, becas, premios anuales, concursos, festivales, talleres de formación artística, apoyo a personas y grupos dedicados a actividades culturales, ferias, exposiciones, unidades móviles de divulgación cultural, y otorgará incentivos y créditos especiales para artistas sobresalientes, así como para integrantes de las comunidades locales en el campo de la creación, la ejecución, la experimentación, la formación y la investigación a nivel individual y colectivo en cada una de las siguientes expresiones culturales: (¿) a. Artes plásticas; Artículo 22º.- Infraestructura cultural. El Estado, a través del Ministerio de Cultura y las entidades territoriales, definirá y aplicará medidas concretas conducentes a estimular la creación, funcionamiento y mejoramiento de espacios públicos, aptos para la realización de actividades culturales y, en general propiciará la infraestructura que las expresiones culturales requieran. *DECRETO 190 DE 2004 "Por medio del cual se compilan las disposiciones contenidas en los Decretos Distritales 619 de 2000 y 469 de 2003."En esta norma se consagra en el capitulo tercero el programa de Patrimonio Construido que establece en sus objetivos: 1. Diseñar y realizar actuaciones urbanísticas sobre el patrimonio construido que estimulen la inversión privada, valoricen los entornos y revitalicen los inmuebles y sectores aledaños; 2. Dotar a los sectores de interés cultural, de las condiciones de funcionamiento vial, de servicios públicos, de equipamientos y de calidad espacial del entorno entre otras, que se requieren para que sean lugares de alta actividad urbana; 3. Permitir intervenciones en los inmuebles protegidos, con el propósito de que puedan mejorar sus condiciones de habitabilidad, sin perder sus valores patrimoniales principales; 4. Reorganizar la estructura institucional distrital, que haga posible el manejo, recuperación y puesta en valor del patrimonio construido, que permita gestionar y ejecutar proyectos de recuperación del patrimonio y acercar al público en general a su conocimiento y valoración. 5. Establecer incentivos para el mantenimiento y conservación de los bienes de interés cultural. Para el desarrollo de estos objetivos se organizo el ámbito constitucional de la siguiente manera: 1. Corresponde al Departamento Administrativo de Planeación Distrital (DAPD), el manejo de los Bienes de Interés Cultural 2. Crease el Consejo Asesor del Patrimonio Distrital como el órgano consultivo encargado de asesorar al Departamento Administrativo de Planeación Distrital, en el diseño de las políticas para el manejo de los Bienes de Interés Cultural del Ámbito Distrital, y de emitir concepto sobre las propuestas de declaratoria de Bienes de Interés Cultural. 3. La Corporación La Candelaria será la entidad encargada de gestionar y ejecutar los proyectos de conservación, rehabilitación o recuperación de los bienes de interés cultural del Centro Tradicional de la ciudad y de la recuperación y conservación de los bienes que correspondan a esta clasificación en el Distrito Capital, declarados como proyectos prioritarios por el Departamento Administrativo de Planeación Distrital. *LEY 80 DE 1993 "Por la cual se expide el Estatuto General de Contratación de la Administración Pública" III. DEL CONTRATO ESTATAL Artículo 32. De los Contratos Estatales. Son contratos estatales todos los actos jurídicos generadores de obligaciones que celebren las entidades a que se refiere el presente estatuto, previstos en el derecho privado o en disposiciones especiales, o derivados del ejercicio de la autonomía de la voluntad, así como los que, a título enunciativo, se definen a continuación: 1o. Contrato de Obra Son contratos de obra los que celebren las entidades estatales para la construcción, mantenimiento, instalación y, en general, para la realización de cualquier otro trabajo material sobre bienes inmuebles, cualquiera que sea la modalidad de ejecución y pago. CONCLUSIÓN Con base en las anteriores consideraciones presentamos para el estudio, discusión y aprobación del Honorable Concejo de Bogotá el presente Proyecto de Acuerdo, convencidos de la necesidad de fomentar la idea de una ciudad museo al aire libre, en donde coexistan políticas sociales, económicas y culturales, para el logro de una ciudad amable, moderna, humana y sin indiferencia. Atentamente, ALVARO ARGOTE MUÑOZ Concejal de Bogotá MARIA ISABEL NIETO JARAMILLO Concejal de Bogotá PROYECTO DE ACUERDO 355 DE 2006 "POR MEDIO DEL CUAL SE FOMENTA EL ARTE URBANO EN EL ESPACIO PÚBLICO DEL DISTRITO CAPITAL DE BOGOTÁ Y SE DICTAN OTRAS DISPOSICIONES" EL CONCEJO DE BOGOTÁ D.C. En uso de las atribuciones constitucionales y legales, especialmente las conferidas por el numeral 1, articulo 12 del Decreto 1421 de 1993 ACUERDA ARTICULO 1. El objetivo del presente Acuerdo es el fomento de la obra de arte urbana para contribuir con el enriquecimiento del patrimonio cultural y el embellecimiento del espacio público de Bogotá, como también estimular la creación plástica de los artistas residentes en la ciudad. ARTICULO 2. Para el logro de los objetivos del presente Acuerdo, se establece que en los contratos de toda obra pública de infraestructura cuyo valor sea igual o superior a los 8000 Salarios Mínimos Legales Vigentes (SMLV) los contratistas deberán destinar un 5 por mil del valor contratado al financiamiento de una obra de arte a ubicarse en el espacio público de la ciudad. PARAGRAFO. El valor correspondiente al 5 por mil que habla el artículo anterior se descontará al momento de los pagos y de los pagos anticipados que suscriban de cada valor pagado, sin incluir el impuesto a las ventas. ARTICULO 3. Para los fines previstos en este Acuerdo, se crea el Fondo Especial para el Fomento de la Obra de Arte Urbana, adscrito al Instituto Distrital de Cultura y Turismo -IDCT- el cual se conformará con los aportes de que trata el artículo anterior, donaciones económicas o en obras artísticas y con recursos ordinarios que se asignaren anualmente en el Presupuesto de Rentas, Gastos e Inversiones del Distrito Capital. ARTICULO 4. En todos los casos, la selección de la obra de arte a colocarse en el espacio público, se hará mediante concurso abierto dirigido a los artistas plásticos residentes en la ciudad de Bogotá y en el marco de lo establecido por el Departamento Administrativo de Planeación Distrital -DAPD- en uso de las atribuciones que le confiere el numeral 1º del Artículo 310 del Decreto 190 de 2004. Se observará de manera rigurosa el criterio de equidad social en la distribución de las obras de arte en el espacio público incluyente de las localidades. PARAGRAFO. El Instituto Distrital de Cultura y Turismo -IDCT- llevará un registro de artistas, previo cumplimiento de los requisitos que acrediten su trayectoria profesional y la calidad de su obra artística. ARTICULO 5. Las obras que, como resultado de la aplicación del presente Acuerdo, sean instaladas en el Espacio Público harán parte del patrimonio cultural de la ciudad, serán propiedad del Distrito Capital y por lo tanto su cuidado y mantenimiento estará bajo la responsabilidad de la Corporación La Candelaria en virtud de lo dispuesto en el Decreto 619 de 2000. ARTICULO 6. En el término de tres (3) meses contados a partir de la sanción de este Acuerdo, la Administración Distrital a través del Departamento Administrativo de Planeación Distrital -DAPD- en coordinación con el Instituto Distrital de Cultura y Turismo -IDCT- o quien haga sus veces, fijará los criterios para la evaluación de las obras, los procedimientos para la presentación de los proyectos respectivos, la reglamentación sobre manejo y distribución de los fondos, y los requisitos para el registro de artistas de que trata el Parágrafo del Artículo 4° del presente Acuerdo. ARTICULO 7. Este Acuerdo rige a partir de su sanción y publicación. PUBLÍQUESE Y CÚMPLASE Dado en Bogotá D.C., a los días del mes de de 2006 NOTAS PIE DE PAGINA 1 www.pagina12.com.ar. María Gainza: Nacidos el 13 de junio de 1935, Christo Javacheff y Jean-Claude de Guillebon. Christo nacido en Bulgaria, a los veintidós años huyó a París, donde se ganó la vida pintando retratos. Uno de sus encargos fue para la mujer de un general francés que tenía una hija, Jean-Claude. Tres meses más tarde, el artista se casó con la joven y la convirtió en su principal colaboradora. De empaquetar botellas, carretillas y latas, escalaron hasta edificios públicos y accidentes geográficos.2 Richard Sennett. El declive del hombre público. Ediciones Península. Barcelona 1999.3 Lucero Zamudio y Álvaro Toledo. Inventario de la Infraestructura Cultural en Bogotá. Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Bogotá 1999 Pág. 154 Pierre Bourdieu. Efectos del lugar. En la miseria del mundo Akal ediciones 1999 Madrid. Pág. 1235 Zigmunt Bauman. Amor Liquido. Fondo de cultura económica 2004. Pág. 1456 Lucero Zamudio y Álvaro Toledo. Inventario de la Infraestructura Cultural en Bogotá. Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Bogotá 1999 Pág. 157 Zigmunt Bauman. Modernidad Liquida. Fondo de cultura económica 2001. Pág. 116.8 Olga Palacio. El Espacio Vivido: Percepción Y Representación De "Lo Publico" Y Su Expresión En Las Diversas Apropiaciones Y Usos Del Espacio Urbano En Santa Fe De Bogotá.Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Bogotá 1997 9 Jordi Borja. Ciudadanía y Espacio Público. Versión Electrónica Pág. 210 Jordi Borja. Ciudadanía y Espacio Público. Versión Electrónica Pág. 511 Lucero Zamudio y Alvaro Toledo. Inventario de la Infraestructura Cultural en Bogotá. Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Bogotá 1999 Pág. 15812 Lucero Zamudio y Alvaro Toledo. Inventario de la Infraestructura Cultural en Bogotá. Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Bogotá 1999 Pág. 15713 García Canclini, Néstor, ed. Políticas culturales en América Latina. México: Grijalbo, 1990. p. 27.14 Luis Francisco Jiménez Romero. Políticas Culturales Para La Formación De Artistas Escénicos Durante La Década Del Noventa Aplicadas A Santa fe De Bogotá. Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Bogotá 1998.15 www.sintesisdigital.com.mx. Patricia Harris, asistente del Alcalde Michael Bloomberg. Recordó que Central Park, en el corazón de Manhattan, recibe más de 25 millones de visitantes al año y que el proyecto de Christo y Jean Claude tendrá una importante y notable repercusión económica en la ciudad, con paquetes turísticos para la ocasión. www.pagina12.com.ar. María Gainza: Christo: El mundo se volvió un juguete o, por lo menos, un museo interactivo. Con un gesto simple, como quien cubre un viejo sillón, los artista Christo y Jean-Claude tiraron una lona sobre los acantilados de Australia, acorralaron con nylon rosa flamenco unas islas de la Florida, colgaron un pedazo de cortina naranja a través del desierto norteamericano, envolvieron el Pont uf y sofocaron, como un paquete de UPS, al Reichstag de Berlín. El 12 de febrero de 2006 instalaron 7 mil 500 puertas en el Central Park de Nueva York. La inversión fue de 20 millones de dólares y recaudaron 80 millones, de los cuales donaron 3 millones a la ciudad. |